Saltar al contenido
Última hora
Espacio publicitario
Logística

La inflación de julio muestra señales de pausa tras tres meses de baja continua

18/07/20265 min de lectura2 comentarios

Consultoras privadas estiman que la inflación de julio podría rondar el 2,2% por efecto de las vacaciones de invierno y los ajustes en tarifas y transporte.

La inflación de julio muestra señales de pausa tras tres meses de baja continua

Después de tres meses de reducciones consecutivas, los precios minoristas en Argentina podrían mostrar una leve desaceleración de la tendencia a la baja durante julio. Las primeras estimaciones del sector privado apuntan a un Índice de Precios al Consumidor (IPC) en torno al 2,2%, impulsado por incrementos estacionales en el turismo, el transporte público y algunos servicios regulados.

Tras el 1,9% registrado en junio, el menor nivel en casi un año, el mercado observa que la inflación podría tomarse un respiro en julio. La estacionalidad del mes, marcada por las vacaciones de invierno y los aumentos en transporte y servicios, aparece como el principal factor detrás de un posible freno en la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Según Fuente original, la información se basa en Después de tres meses de sorpresas a la baja, la inflación de julio podría frenar la desaceleración.

Para ampliar el contexto, también puede leerse Los salarios formales crecieron menos que la inflación y se amplía la brecha.

En la cobertura de Eficiencia táctica: la clave que Delfina Lucero Salgado propone para bajar costos se abordó un aspecto relacionado con este tema.

inflación julio muestra señales pausa: Factores estacionales y subas de tarifas impulsan la variación

De acuerdo con la consultora Eco Go, dirigida por Marina Dal Poggetto, los datos preliminares de precios relevados durante las primeras semanas del mes arrojan un incremento estimado del 2,2%. El informe señala que las alzas se vieron principalmente en pasajes de larga distancia, excursiones y hospedajes, rubros que tienden a repuntar durante el receso invernal.

Desde GMA Capital coinciden en que la desaceleración podría detenerse temporalmente. Su análisis indica que los aumentos en transporte urbano —8,5% en trenes y entre 4% y 4,3% en colectivos, subte y peajes de la región metropolitana—, junto con ajustes en tarifas de gas (2,8%) y agua (3%), podrían llevar el IPC mensual a niveles similares o algo superiores respecto de junio.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central también proyecta un índice cercano al 2%, aunque los economistas advierten que el ritmo de la baja comienza a encontrar resistencia. No obstante, el REM ha sobreestimado las cifras en los últimos meses, ya que tanto mayo como junio se ubicaron por debajo de las previsiones iniciales.

Revisión de proyecciones y desempeño del primer semestre

De acuerdo con el economista Fernando Marull, de la consultora FMyA, los pronósticos oficiales suelen ajustarse más lentamente que los del mercado financiero. “El REM tarda más en recalcular que el mercado de bonos”, explicó, en referencia a las tres mediciones consecutivas que mostraron una inflación inferior a lo esperado.

En la misma línea, la consultora 1816 destacó que junio marcó la primera vez en casi un año que la inflación mensual perforó el 2%. La inflación núcleo —que excluye precios estacionales y regulados— cerró en 1,6%, mientras que los bienes y servicios regulados crecieron 2,3%. Este comportamiento permitió sostener la desinflación pese a los ajustes tarifarios, una señal considerada positiva por los analistas.

Perspectivas para el segundo semestre

Para los próximos meses, las proyecciones son moderadamente optimistas. Según las valuaciones de los bonos soberanos en pesos, el mercado espera que la inflación continúe descendiendo hasta la zona del 1,4% en el cuarto trimestre de 2026. No obstante, los expertos advierten que el proceso será más gradual y dependerá en gran medida del comportamiento de los precios internacionales de la energía y de la política tarifaria local.

El informe de 1816 advierte que el reciente repunte del petróleo limita el margen para una baja de los combustibles, un factor que podría incidir en la evolución de los precios internos. “Con el Brent rondando los US$ 84 por barril, la nafta en surtidor dejó de estar apreciada, lo que reduce la posibilidad de que se registren bajas adicionales en los próximos meses”, señaló el estudio. A mediados de julio, el valor del crudo había escalado desde los US$ 70 observados dos semanas antes.

La evolución del precio del petróleo es clave no solo por su incidencia en los combustibles, sino también por el impacto que tiene sobre los costos logísticos y de transporte, especialmente en la distribución de bienes de consumo masivo y productos agroindustriales hacia los puertos de exportación.

Consecuencias sobre transporte y logística nacional

Una inflación más elevada en rubros regulados como transporte y energía repercute directamente en las tarifas del transporte de cargas y en los costos logísticos de las empresas exportadoras. Las subas en combustibles y peajes encarecen los traslados terrestres hacia los puertos argentinos, afectando la competitividad de los productos que se embarcan hacia mercados internacionales.

En este contexto, las empresas de transporte y los operadores portuarios deben ajustar sus presupuestos para la segunda mitad del año, contemplando posibles incrementos en costos operativos. Una variación sostenida en los precios del gasoil o del petróleo puede alterar la estructura de costos de la logística argentina, especialmente en los corredores que vinculan el norte del país con las terminales del Gran Rosario y Bahía Blanca.

De mantenerse la desaceleración, el impacto sobre la cadena logística podría ser acotado. Sin embargo, si los precios del transporte y la energía continúan en alza, la presión sobre las tarifas logísticas se trasladará a los precios finales, dificultando la competitividad del comercio exterior argentino frente a otros países del Mercosur.

Contexto macroeconómico y desafíos del Gobierno

El desempeño inflacionario de julio representa una prueba para la política económica del Ejecutivo. Tras varios meses de mejora, el Gobierno busca consolidar la tendencia a la baja sin afectar la actividad, especialmente en sectores sensibles como transporte, energía y alimentos. La administración deberá equilibrar la actualización de tarifas con el objetivo de mantener el poder adquisitivo y evitar distorsiones en la formación de precios.

Las próximas semanas serán clave para confirmar si la pausa en la desaceleración es transitoria o refleja un cambio de tendencia. Los analistas coinciden en que los próximos datos del INDEC permitirán evaluar si el proceso de desinflación mantiene su curso o si las presiones estacionales del invierno logran frenar la mejora.

La fuente original de esta información puede consultarse en El Economista.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la inflación estimada para julio?

Las consultoras prevén un aumento cercano al 2,2% mensual por factores estacionales y tarifas.

¿Qué rubros registraron las mayores subas?

Transporte, turismo, gas y agua fueron los sectores con mayores incrementos.

¿Cómo afecta esto al transporte y la logística?

El alza de combustibles y peajes encarece los traslados y eleva los costos de operación en la logística argentina.

Equipo editorial

Tomás Funes

84 notas5 min de lectura

Editor digitalLogística

Autor del equipo editorial de Agenda Portuaria, especializado en puertos, logística, comercio exterior y sector agroindustrial.

Seguimiento editorial

Para ampliar el contexto

Seguí la cobertura de Agenda Portuaria sobre puertos, logística, comercio exterior, campo, pesca y energía en Argentina y la región.

Conversación editorial

2 comentarios en esta nota

Sumate al debate sobre esta cobertura del sector portuario y logístico.

  1. Si realmente se confirma ese 2,2% sería una buena señal, pero no sé cuánto aguanta la calma cuando vuelvan los aumentos de tarifas. Ojalá logren sostener la baja sin planchar la actividad, porque en muchos sectores ya se nota que las ventas están flojas y la gente sigue cuidando cada peso.

  2. Si se confirma ese 2,2%, sería un respiro, pero ya sabemos que agosto puede venir con aumentos otra vez. No entiendo cómo logran bajarla un mes y al siguiente se dispara. Ojalá alguna vez tengamos estabilidad más de tres meses seguidos, ya cansa vivir pendiente del índice todo el tiempo.

Dejá tu comentario

Subir