Chubut asignó cuota de merluza a dos buques ligados a una planta en Trelew
La Provincia del Chubut utilizará parte de su Reserva Social de merluza común para asignar cuotas a los buques San Juan B y Pedrito, vinculados con un proyecto de procesamiento pesquero en la Sub Zona Franca de Trelew.

Chubut asignará desde 2027 una parte de su Reserva Social de merluza común a los buques San Juan B y Pedrito, pertenecientes a Buenos Aires Pesca S.A., como respaldo para un proyecto de inversión que prevé instalar una planta de procesamiento pesquero en la Sub Zona Franca de Trelew. La medida fue aprobada por unanimidad mediante la Resolución CFP N° 10/2026 y vincula el acceso a una porción del recurso con la ampliación de la capacidad industrial, la generación de empleo registrado y el desarrollo de productos con mayor elaboración en origen.
La Provincia del Chubut decidió utilizar parte de la Reserva Social de merluza común que tiene asignada dentro del régimen de cuotificación para acompañar la radicación de una planta de procesamiento pesquero en la Sub Zona Franca de Trelew. El beneficio alcanzará a los buques San Juan B, matrícula nacional 023, y Pedrito, matrícula nacional 025, ambos operados por Buenos Aires Pesca S.A.
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De acuerdo con la resolución aprobada por el Consejo Federal Pesquero, cada unidad recibirá una Cuota Individual Transferible de Captura equivalente al 0,47016% de la Captura Máxima Permisible de merluza común. En conjunto, los dos buques representarán el 0,94032% de la CMP correspondiente a la especie. La asignación comenzará a regir el 1° de enero de 2027 y se extenderá durante el período vigente para las CITC de merluza común del stock ubicado al sur del paralelo 41° de latitud Sur, establecido entre 2025 y 2039.
Chubut asignó cuota merluza dos: Una cuota vinculada a una inversión industrial concreta
La decisión no fue presentada como una transferencia aislada de derechos de captura. La solicitud elevada por la representación de Chubut ante el Consejo Federal Pesquero se encuadró en un acuerdo de inversión para instalar una planta de productos pesqueros en Trelew. La provincia sostuvo que dispone de saldo suficiente dentro de su Reserva Social para atender el pedido y consideró que el proyecto encuadra en los sectores definidos como de máximo interés social.
Las reservas sociales forman parte del esquema de administración de las pesquerías y permiten que cada jurisdicción destine una porción de la disponibilidad pesquera a objetivos productivos, laborales o territoriales que considere prioritarios. En este caso, Chubut decidió orientar esa herramienta hacia una inversión que busca ampliar el procesamiento en tierra y fortalecer el vínculo entre la actividad extractiva, la industria y el empleo.
El expediente fue tratado a partir de un proyecto de resolución presentado luego del pedido provincial del 5 de agosto. La aprobación unánime del organismo permitió formalizar la asignación mediante la Resolución CFP N° 10/2026, fechada el 6 de agosto de 2026. La medida todavía debe atravesar las instancias administrativas previstas por el régimen de cuotas y por las obligaciones específicas fijadas para la empresa.
El alcance de las obligaciones para Buenos Aires Pesca
Buenos Aires Pesca S.A. no podrá limitarse a aceptar los porcentajes de captura. La resolución establece que la compañía deberá cumplir con las condiciones generales y particulares previstas para las CITC de merluza común, además de mantener regularizada su situación fiscal y laboral en los ámbitos nacional y provincial.
Entre las exigencias se encuentra la correcta registración de los trabajadores y el pago de las cargas previsionales correspondientes. Este punto resulta relevante porque la asignación de una reserva social queda asociada a una finalidad de interés colectivo: el recurso público debe traducirse en actividad formal, cumplimiento normativo y beneficios verificables para la cadena productiva.
El plazo para inscribir y aceptar las cuotas vencerá el 4 de septiembre de 2026. La Autoridad de Aplicación determinará los plazos para cumplir las restantes condiciones previstas por el régimen. En consecuencia, el proyecto deberá avanzar en paralelo con los trámites pesqueros, laborales, fiscales, ambientales, aduaneros y de habilitación industrial que correspondan a la futura planta.
La estrategia productiva que impulsa la empresa
La asignación se relaciona con un proceso de transformación de Buenos Aires Pesca orientado a ampliar su capacidad productiva, mejorar el rendimiento de su flota y responder a las exigencias de compradores internacionales. Según los antecedentes difundidos sobre la compañía, la estrategia incluyó la incorporación de los buques Huafeng 818, Huafeng 819 y, posteriormente, Huafeng 816, junto con reformulaciones de permisos que permitieron reconvertir unidades congeladoras en buques fresqueros.
Ese cambio de perfil operativo busca incrementar la disponibilidad de materia prima de calidad y atender una demanda internacional que requiere productos frescos, mayor elaboración y especificaciones más precisas. En ese esquema, la captura deja de ser el único eje de la actividad. La capacidad para clasificar, conservar, procesar, almacenar y despachar la producción se vuelve determinante para sostener contratos comerciales y capturar una mayor proporción del valor generado por cada desembarque.
La empresa considera que una estructura industrial en tierra es necesaria para procesar las especies desembarcadas, desarrollar presentaciones con valor agregado e incorporar mano de obra calificada. La planta proyectada en Trelew aparece, por lo tanto, como una pieza complementaria de la flota y no como una inversión desvinculada de la operación marítima.
Para entender el marco general de estas decisiones puede consultarse el tratamiento de la administración de cuotas pesqueras y el manejo del recurso publicado por AGENDA PORTUARIA, junto con los contenidos vinculados al funcionamiento de la cadena de frío en la industria pesquera.
De Mar del Plata a la Sub Zona Franca de Trelew
El proyecto de Buenos Aires Pesca también está marcado por una negociación industrial que no llegó a concretarse. Daniel Antonio, titular de la compañía, había trabajado durante más de un año para adquirir el complejo ex Giorno S.A., perteneciente a Iberconsa y ubicado en Ayolas 3075, dentro del puerto de Mar del Plata.
El establecimiento reunía una planta de procesamiento, acceso directo a las descargas y cámaras frigoríficas con una capacidad aproximada de 3.000 toneladas. Por sus características, la infraestructura resultaba compatible con el crecimiento que la empresa proyectaba para su flota y con la necesidad de integrar desembarque, elaboración y almacenamiento.
Sin embargo, durante el primer trimestre de 2026, Rich Marine Fishery S.A. presentó mejores condiciones contractuales y terminó desplazando la propuesta inicial. El complejo pasó a formar parte de la estructura de ese grupo, que está controlado en aproximadamente un 98,5% por Sunrise Fishery Pte. Ltd., sociedad registrada en Singapur e identificada en el sector con capitales taiwaneses.
Rich Marine Fishery ya tenía presencia en la Argentina a través del potero Sunrise 888 y en octubre de 2025 incorporó desde China el Sunrise 858, declarado por un valor FOB de cinco millones de dólares. La adquisición del antiguo complejo Giorno le permite integrar captura de calamar, procesamiento a bordo, almacenamiento frigorífico, elaboración en tierra y exportación desde una posición industrial estratégica en Mar del Plata.
La pérdida de esa oportunidad no modificó el objetivo de Buenos Aires Pesca. La compañía reorientó su inversión hacia Chubut, donde encontró respaldo institucional y un esquema asociado a la Sub Zona Franca de Trelew. La elección muestra que la localización de una planta depende tanto de la infraestructura disponible como de los incentivos, la previsibilidad regulatoria, la disponibilidad de materia prima y la disposición de las autoridades para acompañar el proyecto.
El papel de Chubut en la radicación de nuevas capacidades
La decisión provincial fue impulsada por el gobernador Ignacio Torres, el secretario de Pesca Diego Brandán y el representante de Chubut ante el Consejo Federal Pesquero, Andrés Arbeletche. La intervención coordinada de esas áreas permitió que una iniciativa empresarial quedara vinculada con una herramienta concreta de política pesquera.
Para Chubut, la asignación de la Reserva Social funciona como un mecanismo para orientar parte del recurso hacia una actividad industrial localizada en su territorio. La planta de Trelew podría articular desembarques, transporte terrestre, servicios de mantenimiento, provisión de insumos, cámaras de frío, procesamiento y despacho de mercadería. El alcance final dependerá de la ejecución efectiva del proyecto y del cumplimiento de las condiciones fijadas por las autoridades.
La medida también expone diferencias entre las jurisdicciones pesqueras. Una empresa originaria de Buenos Aires, con flota y presencia comercial, terminó buscando en otra provincia el marco institucional para desarrollar su expansión industrial. La competencia entre territorios no se define únicamente por la cercanía al caladero o por la disponibilidad de muelles. También intervienen la infraestructura, los costos, los regímenes fiscales y aduaneros, la disponibilidad de trabajadores y la relación entre el sector privado y los organismos públicos.
En ese sentido, la Sub Zona Franca de Trelew aparece como una plataforma que puede mejorar las condiciones para una inversión orientada a la transformación de productos pesqueros. No obstante, la existencia de ventajas fiscales y aduaneras no reemplaza la necesidad de garantizar abastecimiento, energía, agua, tratamiento de efluentes, conectividad vial, logística refrigerada y habilitaciones sanitarias.
Qué cambia para los buques, los puertos y la cadena exportadora
Desde el punto de vista operativo, la cuota asignada ofrece a los buques San Juan B y Pedrito una previsibilidad adicional para planificar sus mareas a partir de 2027. Esa previsibilidad puede facilitar la programación de tripulaciones, mantenimiento, combustible, descarga y transporte, aunque el resultado dependerá de la disponibilidad anual del recurso, de las medidas de manejo y de las condiciones comerciales.
Para los puertos pesqueros, una planta ubicada en Trelew puede modificar los recorridos habituales de la materia prima. La producción deberá movilizarse desde los puntos de desembarque hacia el establecimiento industrial mediante una logística que preserve la cadena de frío y coordine turnos, documentación, controles sanitarios y entregas. El proyecto también podría generar demanda para transportistas, operadores de almacenamiento, talleres navales y proveedores de envases y servicios industriales.
En el caso de los exportadores, contar con procesamiento en tierra permite atender pedidos de productos frescos o elaborados con especificaciones diferenciadas. La integración entre flota y planta puede reducir dependencias de terceros, mejorar la trazabilidad y ampliar la capacidad de adaptar formatos según el destino. Al mismo tiempo, concentra mayores responsabilidades en una misma empresa: cualquier interrupción en la captura, la descarga, la producción, la refrigeración o el despacho puede afectar toda la cadena.
La asignación tampoco garantiza por sí sola un aumento de las exportaciones ni la creación automática de puestos de trabajo. Esas consecuencias dependerán de que la inversión se concrete, de que la planta opere con continuidad y de que Buenos Aires Pesca cumpla los compromisos fiscales, laborales, pesqueros y productivos establecidos. La resolución crea un marco de respaldo, pero la transformación industrial deberá demostrarse en la ejecución cotidiana.
La merluza como vínculo entre recurso y desarrollo territorial
La decisión de Chubut vuelve a poner en debate el destino de la renta pesquera y el modo en que las provincias pueden utilizar sus herramientas de administración. La merluza común es un recurso central para numerosos actores de la actividad, por lo que cualquier asignación de cuota debe convivir con criterios de sustentabilidad, controles de captura y protección del stock.
El uso de una Reserva Social con fines industriales plantea una lógica distinta a la de una asignación basada exclusivamente en la capacidad histórica de captura. El objetivo es que el recurso contribuya a una localización productiva específica y genere actividad más allá de la operación de los buques. Esa orientación puede ser especialmente relevante para localidades que buscan diversificar su matriz económica y sumar empleo formal vinculado con la transformación de alimentos.
El desafío será verificar que el beneficio pesquero se traduzca en resultados sostenibles. La planta deberá integrarse con proveedores locales, cumplir las normas sanitarias, sostener condiciones laborales adecuadas y operar dentro de los límites biológicos y regulatorios de la pesquería. La coordinación entre la Provincia, el Consejo Federal Pesquero, la empresa y los organismos de control será decisiva para evitar que la política industrial quede separada de la administración responsable del recurso.
La Resolución CFP N° 10/2026, cuya información original fue publicada por Pescare, establece así un vínculo concreto entre cuota, inversión y territorio. Desde el 1° de enero de 2027, los buques San Juan B y Pedrito quedarán asociados a una estrategia que busca llevar una mayor proporción del proceso productivo hacia Chubut. El resultado dependerá de que la asignación se convierta en producción, empleo registrado y exportaciones con valor agregado, sin apartarse de las reglas de conservación que sostienen a la pesquería.
Preguntas frecuentes
¿Qué buques recibirán la cuota de merluza asignada por Chubut?
La asignación alcanzará a los buques San Juan B y Pedrito, ambos pertenecientes a Buenos Aires Pesca S.A.
¿Qué porcentaje de cuota recibirá cada embarcación?
Cada buque recibirá una CITC equivalente al 0,47016% de la Captura Máxima Permisible de merluza común. En conjunto, representarán el 0,94032% de la CMP.
¿Cuándo comenzará a regir la asignación?
Las cuotas comenzarán a regir el 1° de enero de 2027 y quedarán comprendidas dentro del período vigente para las CITC de merluza común entre 2025 y 2039.
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Interesante que la reserva social se use para darle actividad a una planta en Trelew, pero estaría bueno conocer los criterios concretos de la asignación y cuántos puestos de trabajo se comprometen a generar. También habrá que ver cómo se controla que el pescado efectivamente se procese en la zona y no termine saliendo sin agregado de valor.
Es un punto central. La asignación debería estar respaldada por criterios públicos: vínculo con la planta, volumen a procesar, inversión y puestos comprometidos. También sería clave informar mecanismos de trazabilidad y fiscalización para verificar el desembarque y el procesamiento en Trelew. Si esos datos aún no fueron difundidos, su publicación permitiría evaluar mejor el impacto real de la medida.
Estaría bueno que publiquen cómo se va a controlar el destino de esa cuota y qué nivel de trazabilidad tendrá desde la captura hasta la planta de Trelew. Hoy con sensores, reportes digitales y monitoreo satelital se puede saber bastante rápido si se cumple lo prometido. La reserva social debería generar trabajo real y no quedar en un anuncio más.
Es un punto central. La reserva social debería estar acompañada por un esquema público de seguimiento: desembarques certificados, partes de pesca digitales, monitoreo satelital y registro del traslado hasta la planta de Trelew. También sería importante informar periódicamente toneladas procesadas, puestos de trabajo generados y eventuales incumplimientos, para que el beneficio pueda evaluarse con datos concretos.