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Langostino 2026: cierran las últimas subáreas y termina el despacho nacional

07/09/202611 min de lectura1 comentario

La autoridad pesquera cerró las Subáreas 4 y 5 por capturas nulas y bajos rendimientos. El último despacho a la pesca de langostino en aguas nacionales podrá realizarse hasta el 9 de septiembre a las 23:59.

Langostino 2026: cierran las últimas subáreas y termina el despacho nacional

La temporada de langostino 2026 en aguas nacionales entra en su etapa final con el cierre de las Subáreas 4 y 5 de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (ZVPJM). La medida comenzó a regir a las 00:00 del martes 8 de septiembre, luego de que el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) registrara capturas nulas y una captura por unidad de esfuerzo (CPUE) igual a cero. Además, la autoridad fijó el miércoles 9 de septiembre a las 23:59 como límite para realizar nuevos despachos dirigidos al langostino.

La campaña comercial de langostino 2026 en la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza llegó a su último tramo operativo. La Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera dispuso el cierre de las Subáreas 4 y 5, que eran los dos sectores que permanecían habilitados dentro de ese espacio, y estableció un límite preciso para los nuevos despachos de la flota.

Según Fuente original, la información se basa en Langostino 2026: Pesca cierra las últimas subáreas y pone fecha al último despacho.

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La campaña comercial de langostino 2026 en la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza llegó a su último tramo operativo. La Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera dispuso el cierre de las Subáreas 4 y 5, que eran los dos sectores que permanecían habilitados dentro de ese espacio, y estableció un límite preciso para los nuevos despachos de la flota.

.844 millones se abordó un aspecto relacionado con este tema.

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Desde las 00:00 del martes 8 de septiembre quedó suspendida la pesca dirigida en ambas subáreas. En paralelo, los buques podrán ser despachados a la pesca objetivo de langostino en aguas de jurisdicción nacional hasta las 23:59 del miércoles 9 de septiembre. La disposición no fija una fecha general para la finalización de las mareas que ya hayan comenzado, por lo que la continuidad de esas operaciones dependerá de las autorizaciones vigentes y de las condiciones administrativas aplicables a cada embarcación.

La decisión fue firmada el lunes 7 de septiembre a las 17:56 por el director nacional Arturo Idoyaga Molina y comunicada a la Prefectura Naval Argentina mediante la Nota NO-2026-86803396-APN-DNCYFP#MEC. El organismo de seguridad marítima deberá notificar a capitanes, patrones y agencias marítimas, además de controlar que se respeten los horarios y las condiciones establecidas.

Capturas nulas y una CPUE en cero aceleraron el cierre

El fundamento técnico inmediato surgió del seguimiento realizado por el INIDEP y remitido a la autoridad pesquera mediante la Nota NO-2026-86762086-APN-DNI#INIDEP. El informe consignó bajos rendimientos en las Subáreas 4 y 5, con capturas nulas de langostino durante las operaciones observadas y una CPUE igual a cero.

La captura por unidad de esfuerzo es uno de los indicadores utilizados para evaluar el rendimiento de una flota. Relaciona la cantidad de recurso obtenido con el trabajo aplicado para localizarlo y capturarlo. Cuando ese valor cae hasta cero, el dato no significa simplemente una menor productividad: muestra que los lances realizados no entregaron langostino pese al despliegue de buques, tripulaciones, combustible, artes de pesca y tiempo operativo.

En ese contexto, mantener abiertas las últimas áreas habilitadas habría implicado sostener costos de operación sin una expectativa clara de captura comercial. Para los armadores, el indicador afecta la planificación de mareas, la utilización de la flota congeladora y fresquera, el consumo de combustible y la programación de descargas. Para la administración, representa una señal de que la disponibilidad comercial observada en esos sectores dejó de justificar la continuidad de la pesca dirigida.

El criterio científico también incorporó el estado reproductivo del recurso. La comunicación oficial menciona una elevada proporción de hembras maduras e impregnadas, una condición que refuerza la necesidad de limitar la presión pesquera cuando la temporada se encuentra avanzada. El cierre, por lo tanto, combina dos elementos: el deterioro del rendimiento económico inmediato y la protección del langostino durante una etapa biológica sensible.

La campaña dentro de la ZVPJM comenzó con las mismas áreas que ahora cierran

La historia de la temporada dentro de la ZVPJM comenzó el 26 de mayo, cuando se inició la prospección de las Subáreas 4, 5, 15 y 16. Los resultados permitieron habilitar las cuatro para la pesca comercial a partir del 29 de mayo, mediante la comunicación NO-2026-53434857-APN-DNCYFP#MEC.

Las Subáreas 4 y 5 quedaron así ubicadas en ambos extremos del calendario: formaron parte del primer grupo habilitado y terminaron siendo las últimas en retirarse de la actividad. Entre el 29 de mayo y el 7 de septiembre inclusive transcurrieron 102 días corridos de campaña comercial dentro de la zona de veda.

Ese número representa el período calendario durante el cual existió actividad comercial habilitada, pero no equivale a los días efectivos de pesca de cada barco. En la práctica, cada marea incluye navegación hacia y desde los caladeros, búsqueda de concentraciones, pausas meteorológicas, descargas, reparaciones, cambios de tripulación y eventuales permanencias a resguardo. También deben considerarse las restricciones específicas aplicadas en cada subárea.

La actividad nacional había comenzado antes, el 15 de abril, fuera de la ZVPJM. Si se toma como referencia el 9 de septiembre, último día permitido para nuevos despachos, el calendario de la temporada alcanza 148 días. La duración definitiva de la campaña exterior, sin embargo, quedará determinada por la finalización de las mareas que ya hayan sido autorizadas.

La superficie disponible se amplió y luego se redujo por etapas

La administración de la temporada se desarrolló mediante aperturas parciales, nuevas prospecciones y cierres progresivos. El 10 de junio se incorporaron las Subáreas 8 y 14. Más tarde, el 3 de julio se habilitó la mitad este de la Subárea 12, mientras el sector occidental permaneció cerrado debido a la cobertura insuficiente del relevamiento y a las precauciones derivadas de los indicadores observados en la Subárea 11.

El 28 de julio se habilitó el sector norte de la Subárea 12 Oeste y el 2 de agosto se incorporó la Subárea 7. El procedimiento mostró que la superficie disponible no se definió como un bloque estable para toda la campaña, sino que fue ajustándose de acuerdo con la información recogida por los equipos científicos y con el comportamiento de las capturas incidentales.

Las Subáreas 11, 9 y 13 quedaron fuera de la expansión comercial por resultados desfavorables. En la Subárea 11, los relevamientos de fines de junio y julio reflejaron escasa disponibilidad de langostino y una composición problemática de las capturas. El 26 de julio, el langostino L4 y menor representó el 28,86% de los ejemplares analizados, mientras la relación merluza-langostino promedió 0,20 y alcanzó hasta 0,43 en algunos lances. Además, el 64% de las merluzas observadas fueron juveniles.

La Subárea 9 exhibió un escenario todavía más restrictivo. Diecinueve de los veinte lances efectuados por buques congeladores registraron capturas nulas de langostino. La relación merluza-langostino llegó a 6,4 y el 87% de las merluzas correspondió a ejemplares juveniles. Por ese motivo, el 18 de agosto se ordenó interrumpir de inmediato la exploración mediante la Nota NO-2026-79552815-APN-DNCYFP#MEC.

En la Subárea 13, las jornadas del 17 y 18 de agosto mostraron concentraciones de langostino de baja magnitud y una elevada presencia de merluza acompañante. Según el estrato de flota y la jornada, la relación entre ambas especies osciló entre 0,80 y 2,32. Hasta el 90% de las merluzas eran juveniles, mientras que el langostino L4 y menor alcanzó el 37,69% de los ejemplares examinados. El sector permaneció cerrado a partir de la comunicación emitida el 19 de agosto.

El aumento de la merluza acompañante condicionó la operatoria

La reducción de áreas comerciales también estuvo vinculada con la captura incidental de merluza y con la presencia de ejemplares pequeños de langostino. El 24 de julio se cerró la mitad norte de la Subárea 14 por la elevada participación de langostino de talla reducida. Desde el 7 de agosto quedaron cerrados los sectores habilitados de la Subárea 12 y el sur de la 14 debido al incremento de la merluza acompañante.

El repliegue continuó durante los últimos días de agosto y comienzos de septiembre. Las Subáreas 7 y 15 cerraron el 31 de agosto; la 16 dejó de estar habilitada el 3 de septiembre y la 8 quedó fuera de la operatoria el 4 de septiembre. En esos casos, las relaciones merluza-langostino superaron el parámetro de referencia utilizado para la administración de la pesquería: 0,25 en la Subárea 7, 0,35 en la 15 y 0,36 en la 16.

En la Subárea 8, la relación llegó a 0,66 el 1 de septiembre y a 0,34 al día siguiente. Esos registros fueron incluidos en el Acta CFP N.º 24/2026. La secuencia evidencia que la decisión sobre la continuidad de cada área no depende únicamente de la existencia de langostino, sino también de su tamaño, la proporción de especies acompañantes y la presencia de juveniles de merluza.

El Consejo Federal Pesquero había anticipado la necesidad de ajustar los despachos

El Consejo Federal Pesquero ya había incorporado el deterioro de los indicadores a su agenda de decisiones. En su última sesión registró un aumento de hembras maduras e impregnadas fuera de la veda, que llegó al 76% el 30 de agosto. El organismo también instruyó a la Autoridad de Aplicación para disponer cierres o suspensiones de despachos según la información que aportara el INIDEP y de acuerdo con la evolución de la actividad de la flota.

Ese antecedente permitió encuadrar administrativamente la decisión adoptada para las Subáreas 4 y 5. La medida no aparece como un cierre aislado, sino como la aplicación de un esquema de manejo que fue reduciendo la superficie operativa a medida que empeoraban los rendimientos, aumentaba la presencia de merluza acompañante o avanzaba el ciclo reproductivo del langostino.

Durante la mañana previa a la firma, una fuente del área había señalado que el cierre general podía producirse el 13 de septiembre, aunque también había advertido que la fecha podía adelantarse si los indicadores científicos se deterioraban. Los lances nulos constatados en las dos áreas restantes aceleraron la decisión y llevaron el límite de nuevos despachos al 9 de septiembre.

La fuente original de la información, el portal especializado PESCARE, detalló la secuencia administrativa, los antecedentes científicos y el cronograma de cierres aplicado durante la temporada.

Qué deben revisar armadores, capitanías y agencias antes del último despacho

Para los armadores, el dato más relevante es la separación entre el cierre de la pesca dirigida y el vencimiento del plazo para nuevos despachos. Desde el martes 8 de septiembre ya no existe autorización para continuar con la pesca objetivo en las Subáreas 4 y 5. Hasta el miércoles 9 a las 23:59, en cambio, permanece vigente la posibilidad de despachar buques a la pesca de langostino en aguas nacionales, siempre que se cumplan las condiciones previstas por la autoridad.

La distinción obliga a revisar cuidadosamente la documentación de cada marea, la zona prevista de operación, los horarios de salida y las instrucciones comunicadas por Prefectura Naval Argentina. También será necesario coordinar con agencias marítimas, terminales portuarias, proveedores de combustible, talleres y plantas de procesamiento cualquier salida que se programe dentro del plazo restante.

El cierre puede modificar la planificación de las descargas y la disponibilidad de materia prima para establecimientos ubicados en los principales puertos pesqueros patagónicos. La industria deberá ordenar turnos, cámaras de frío, transporte terrestre y recepción de producto según las mareas que ya estén en curso y las que alcancen a iniciar su despacho antes del vencimiento.

En ese sentido, el seguimiento de la logística de los puertos pesqueros patagónicos resulta central para comprender cómo una decisión tomada sobre el caladero repercute en muelles, plantas, transporte refrigerado y servicios portuarios. También guarda relación con la dinámica de las exportaciones pesqueras argentinas, aunque todavía no corresponda anticipar volúmenes ni resultados comerciales que no fueron informados.

El final de la temporada abre una etapa de evaluación para la industria pesquera

El cierre de las Subáreas 4 y 5 pone fin a la disponibilidad comercial dentro de la ZVPJM, pero no elimina la necesidad de analizar la información reunida durante toda la campaña. Los datos sobre capturas nulas, CPUE, tallas, hembras maduras, merluza acompañante y presencia de juveniles serán relevantes para evaluar la evolución del recurso y definir futuros criterios de prospección y apertura.

Para la flota, la campaña deja una experiencia marcada por la expansión gradual de áreas y por un repliegue igualmente progresivo. Para los puertos y las plantas, el desafío inmediato pasa por administrar las mareas que continúan activas y ordenar la recepción del producto sin contar todavía con una fecha única para el final de todas las operaciones autorizadas.

La decisión también confirma el peso que tienen los informes científicos en la gestión cotidiana de una pesquería de alto valor comercial. Cuando los indicadores muestran que el esfuerzo deja de ser productivo o que aumenta el riesgo sobre ejemplares juveniles y reproductores, la autoridad puede modificar rápidamente el calendario operativo. En esta temporada, esa combinación de resultados productivos y variables biológicas determinó el cierre de las últimas subáreas y fijó el 9 de septiembre como límite para nuevos despachos de langostino en aguas nacionales.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Cuándo cerraron las Subáreas 4 y 5 para la pesca de langostino?

El cierre comenzó a regir a las 00:00 del martes 8 de septiembre de 2026. Desde ese momento quedó suspendida la pesca dirigida en ambas subáreas.

¿Hasta cuándo se pueden realizar despachos a la pesca de langostino?

El último plazo para nuevos despachos a la pesca objetivo de langostino en aguas de jurisdicción nacional vence el miércoles 9 de septiembre de 2026 a las 23:59.

¿Por qué se cerraron las últimas subáreas habilitadas?

El INIDEP registró capturas nulas y una captura por unidad de esfuerzo igual a cero en las Subáreas 4 y 5. Además, se informó una elevada proporción de hembras maduras e impregnadas, asociada con el avance reproductivo de la temporada.

Equipo editorial

Valentina Bianchi

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Editor digitalPesca

Autor del equipo editorial de Agenda Portuaria, especializado en puertos, logística, comercio exterior y sector agroindustrial.

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1 comentario en esta nota

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  1. Con capturas nulas y rendimientos tan bajos, el cierre de las subáreas parece inevitable, aunque deja muchas dudas sobre cómo viene la temporada 2026. Estaría bueno conocer el balance por zona, flota y días efectivos de pesca. Esos datos ayudan a entender mejor el escenario y también a anticipar qué puede pasar con la próxima apertura.

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