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El CFP habilita hasta cuatro buques para investigar la sardina fueguina

16/09/202611 min de lectura2 comentarios

El Consejo Federal Pesquero abrió una convocatoria para desarrollar durante dos años una experiencia de pesca experimental de sardina fueguina al sur del paralelo 48° S. La iniciativa busca actualizar la información científica sobre el recurso y determinar si existen condiciones para una futura pesquería austral.

El CFP habilita hasta cuatro buques para investigar la sardina fueguina

El Consejo Federal Pesquero (CFP) convocó a empresas y grupos empresarios a presentar proyectos para que hasta cuatro buques realicen pesca experimental de sardina fueguina (Sprattus fuegensis) durante un período de dos años. La experiencia estará orientada a conocer la abundancia, la distribución estacional y el posible impacto de las capturas sobre otras especies, pero no otorgará por sí misma derechos preferenciales para acceder a permisos comerciales.

La convocatoria para investigar la sardina fueguina representa un nuevo intento de generar información técnica sobre un recurso austral cuya eventual explotación comercial todavía depende de varias condiciones científicas, regulatorias y económicas. El llamado fue formalizado por el Consejo Federal Pesquero mediante la Resolución CFP N.º 12/2026 y establece que los proyectos podrán presentarse hasta el 22 de septiembre a las 16 horas, exclusivamente a través de la plataforma Trámites a Distancia.

Según Fuente original, la información se basa en El CFP convoca hasta cuatro buques para investigar la sardina fueguina.

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El organismo prevé seleccionar hasta cuatro embarcaciones para participar de una experiencia de pesca experimental con una duración de dos años. Cada empresa o grupo empresario podrá postular un buque y deberá cumplir con una serie de requisitos económicos, operativos y laborales. La propuesta busca producir datos actualizados sobre la sardina fueguina en un área amplia que comprende aguas nacionales y sectores bajo jurisdicción de Santa Cruz y Tierra del Fuego.

CFP habilita hasta cuatro buques: Una convocatoria científica antes que una apertura comercial

El objetivo central de la medida es evaluar el recurso y las condiciones necesarias para determinar si puede desarrollarse una nueva pesquería austral. Esto implica que la convocatoria no equivale a la autorización de una actividad comercial consolidada ni define de antemano una cuota de captura. Las cantidades máximas que podrán extraerse deberán establecerse posteriormente, a partir de las recomendaciones científicas que surjan de la experiencia.

La diferencia es relevante para armadores, plantas procesadoras y gobiernos provinciales. Participar del programa permitirá reunir información operativa y biológica, pero no garantiza que los buques seleccionados obtengan prioridad para una futura explotación comercial. El propio esquema regulatorio procura separar la etapa de investigación de una eventual decisión posterior sobre permisos, capturas y condiciones de manejo.

La propuesta también se encuentra condicionada a la adhesión de las provincias involucradas. Santa Cruz y Tierra del Fuego deberán emitir las autorizaciones correspondientes dentro de sus respectivas competencias, por lo que la implementación efectiva requerirá coordinación entre el CFP, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), la autoridad nacional y las administraciones provinciales.

Qué deberán aportar los buques interesados

La presentación de una propuesta supone un compromiso económico importante para los operadores. La inscripción exige abonar un arancel de 30 millones de pesos por buque, mientras que los proyectos aprobados deberán constituir una garantía de 15 millones de pesos. Además, las embarcaciones seleccionadas tendrán que iniciar las operaciones dentro de los 90 días posteriores a la notificación de la aprobación.

El diseño de la convocatoria incorpora criterios vinculados con el perfil de la empresa y del buque. Entre los factores que serán ponderados aparecen la generación de empleo registrado, la participación de tripulación argentina y la antigüedad de la embarcación. Estos elementos buscan que la experiencia tenga un efecto concreto sobre el trabajo formal y la actividad de la flota nacional, más allá del resultado estrictamente científico.

La antigüedad del buque puede adquirir una importancia especial en una operatoria que se desarrollará en aguas australes, donde las distancias, las condiciones meteorológicas y la disponibilidad de servicios portuarios pueden exigir mayores niveles de planificación. Sin establecer preferencias automáticas, la evaluación de ese aspecto podría favorecer proyectos con una combinación adecuada entre capacidad operativa, seguridad, mantenimiento y experiencia de navegación.

Red de media agua y seguimiento durante todas las mareas

La pesca experimental se realizará con red de media agua, una modalidad que permite trabajar en la columna de agua donde se desplazan especies pelágicas como la sardina. Las operaciones deberán desarrollarse bajo las pautas fijadas por el INIDEP, institución que tendrá un papel central en la definición de los protocolos y en la interpretación de los resultados.

La cobertura científica alcanzará a todas las mareas, salvo que el instituto establezca una excepción expresa y fundada. La exigencia procura evitar que la información se concentre únicamente en los viajes más favorables o en determinados momentos del año. Para estimar la distribución estacional y conocer la variabilidad del recurso, será necesario observar diferentes períodos, zonas y condiciones de operación.

La participación del INIDEP también resulta determinante para evaluar la composición de las capturas. En una pesquería experimental no solo interesa conocer cuánto se obtiene de la especie objetivo, sino también qué proporción corresponde a otras especies, cuáles son los tamaños predominantes y qué efectos podría generar una explotación sostenida sobre el ecosistema.

El área de estudio se extiende entre aguas nacionales y provinciales

El espacio previsto para la experiencia se ubica al sur del paralelo 48° S, hasta la isóbata de 50 metros y con límite en el meridiano 65° O. El área incluye sectores de aguas nacionales y jurisdicciones provinciales de Santa Cruz y Tierra del Fuego, una característica que agrega complejidad administrativa y logística al proyecto.

La delimitación geográfica permitirá analizar la presencia de la sardina fueguina en distintos ambientes y momentos del año. Sin embargo, también obligará a coordinar permisos, comunicaciones operativas, control de las maniobras y acceso a los puertos que puedan funcionar como base o punto de descarga. La planificación deberá contemplar tanto el desplazamiento de los buques como la conservación de las capturas y su eventual traslado a instalaciones de procesamiento.

De acuerdo con lo informado en el Acta CFP N.º 23/2026, la investigación apunta a actualizar los datos sobre abundancia y distribución estacional del recurso, además de evaluar sus posibles interacciones con otras especies. Esa información será necesaria para establecer si existe una base científica suficiente para avanzar, en el futuro, hacia un esquema de manejo comercial.

Armadores de Mar del Plata observan el proyecto con cautela

La respuesta del sector armatorial aparece condicionada por la falta de certezas sobre el destino de las capturas y el costo total de la operación. Según fuentes sectoriales citadas en la información original publicada por Pescare, varios armadores de Mar del Plata fueron contactados para analizar una posible incorporación, aunque decidieron no avanzar frente a la incertidumbre comercial.

La cautela no necesariamente refleja una falta de interés por el recurso. Participar en una campaña experimental exige inmovilizar una embarcación, afrontar el arancel y la garantía, asignar tripulación, cubrir combustible y mantenimiento, y operar en una zona alejada de los principales centros pesqueros y fabriles del país. Si además no existe un comprador definido, el riesgo económico se vuelve difícil de calcular.

Para una empresa armadora, el resultado de la experiencia no se mide únicamente por la cantidad de pescado capturado. También debe considerar los días de navegación, el rendimiento de la red, la disponibilidad de bodegas, el tiempo de descarga, el costo de conservación y la posibilidad de que el producto tenga una salida comercial inmediata. Una captura técnicamente exitosa puede no ser rentable si los gastos logísticos superan el valor obtenido.

La comercialización será una parte decisiva del análisis

La viabilidad económica de una eventual pesquería requiere identificar compradores, estimar la demanda y establecer precios de venta. Sin esos componentes, la investigación podría generar conocimiento científico valioso, pero no necesariamente una actividad sostenible para la flota, los puertos o las plantas de procesamiento.

Una de las alternativas mencionadas es destinar la sardina a conservas o productos enlatados. Ese camino exigiría determinar qué establecimientos tienen capacidad para recibir la materia prima, qué adaptaciones serían necesarias y cuáles son los costos de traslado desde los puertos australes hasta los centros industriales. También habría que preservar la calidad del pescado durante toda la cadena, desde la captura hasta la recepción en planta.

La distancia entre las zonas de pesca y los establecimientos elaboradores puede convertirse en un factor determinante. El traslado debe contemplar tiempos, disponibilidad de camiones refrigerados, infraestructura de frío, costos energéticos y coordinación entre descarga y procesamiento. Cualquier demora puede afectar el rendimiento industrial y reducir el precio que los compradores estén dispuestos a pagar.

En ese punto, la discusión se conecta con los desafíos habituales de la logística pesquera y el transporte refrigerado. La existencia de un recurso no alcanza para formar una cadena productiva: también se necesitan servicios portuarios, almacenamiento, conectividad terrestre, proveedores de insumos y una industria capaz de incorporar el producto sin alterar sus procesos de manera antieconómica.

Puertos pesqueros y empleo: posibles efectos si el recurso se consolida

Si la experiencia confirma que la sardina fueguina presenta abundancia suficiente y condiciones adecuadas para una explotación regulada, los efectos podrían alcanzar a los puertos pesqueros australes y a otras terminales que participen de la descarga o el procesamiento. No obstante, cualquier proyección debe mantenerse abierta hasta contar con resultados científicos y una evaluación comercial completa.

Una actividad regular podría generar demanda para tareas de descarga, mantenimiento naval, aprovisionamiento, transporte, frío industrial y servicios vinculados con la operación de los buques. También podría fortalecer el empleo registrado en las tripulaciones y ampliar las oportunidades para establecimientos que hoy no trabajan con esta especie. El alcance dependerá de la escala futura, de la localización de las plantas y de la posibilidad de sostener el producto con calidad durante el traslado.

Para las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego, la iniciativa puede funcionar como una instancia de conocimiento sobre un recurso localizado en su entorno marítimo. Sin embargo, el eventual desarrollo de una pesquería debería contemplar la capacidad real de los puertos, los controles disponibles, la provisión de combustible, los talleres, la seguridad de la navegación y la coordinación con otras actividades marítimas.

También será necesario evitar que una futura explotación genere presión sobre especies asociadas. El monitoreo de la captura incidental, la composición por tamaños y la variación estacional deberá orientar cualquier decisión posterior. La investigación tiene sentido precisamente porque permite reducir el margen de incertidumbre antes de comprometer inversiones de mayor escala.

La cadena austral deberá resolver descarga, frío y procesamiento

Desde el punto de vista operativo, el principal desafío será conectar la zona de captura con una salida industrial concreta. Los armadores necesitarán saber dónde descargar, qué infraestructura estará disponible y cuál será el destino de la producción antes de programar mareas de investigación. Los exportadores y compradores, por su parte, deberán evaluar si el producto puede incorporarse a mercados existentes o si será necesario desarrollar nuevos formatos comerciales.

La eventual elaboración de conservas plantea una secuencia que incluye descarga rápida, clasificación, conservación, transporte y recepción en planta. Cada etapa puede modificar el costo final y el rendimiento del producto. Por eso, la evaluación económica no debería limitarse al precio de la captura, sino incluir la totalidad de la cadena, desde el combustible utilizado por el buque hasta el envase y la distribución.

En paralelo, los operadores deberán considerar la articulación con las normas provinciales y nacionales, los controles sanitarios y los registros de trazabilidad. El desarrollo de una nueva pesquería requeriría demostrar no solo que el recurso existe, sino también que puede manejarse de manera responsable y que el producto cumple con las condiciones exigidas por los mercados internos o externos.

La información oficial puede consultarse en la documentación del Consejo Federal Pesquero y en la cobertura sectorial de comercio exterior y cadenas de exportación, áreas relacionadas con el posible destino industrial de la sardina fueguina. Por ahora, la convocatoria abre una etapa de investigación y no una autorización definitiva para pescar con fines comerciales.

La selección de hasta cuatro buques permitirá reunir evidencia sobre el recurso, las condiciones de navegación y la respuesta de la cadena productiva. El resultado será clave para determinar si la sardina fueguina puede transformarse en una actividad pesquera sostenible o si las distancias, los costos y la falta de compradores impiden avanzar más allá de la experiencia científica.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Hasta cuándo pueden presentarse los proyectos para investigar la sardina fueguina?

Las propuestas podrán presentarse hasta el 22 de septiembre a las 16 horas mediante la plataforma Trámites a Distancia.

¿Cuántos buques serán seleccionados para la experiencia?

El Consejo Federal Pesquero prevé seleccionar hasta cuatro buques. Cada empresa o grupo empresario podrá proponer una embarcación.

¿La participación garantiza un permiso comercial posterior?

No. La convocatoria establece que participar de la experiencia experimental no otorga prioridad para obtener permisos comerciales en el futuro.

Equipo editorial

Valentina Bianchi

61 notas11 min de lectura

Editor digitalPesca

Autor del equipo editorial de Agenda Portuaria, especializado en puertos, logística, comercio exterior y sector agroindustrial.

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Conversación editorial

2 comentarios en esta nota

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  1. Interesante que se vuelva a estudiar la sardina fueguina con datos actuales y no solo con antecedentes viejos. Ojalá la experiencia incluya información pública, capturas detalladas y controles claros, porque si después se habilita una pesquería austral, la trazabilidad y el manejo responsable van a ser claves para no repetir errores. También suma leerlo junto con otro contenido del cluster editorial.

  2. Interesante que se vuelva a estudiar la sardina fueguina con una mirada de largo plazo. Ojalá la información de las campañas quede disponible y bien ordenada, porque después cuesta encontrar datos oficiales y comparar resultados. Antes de hablar de una nueva pesquería, sería clave conocer el impacto sobre el ecosistema y las especies asociadas.

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