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Puerto Deseado sumará seis buques poteros para la próxima temporada de calamar

12/08/202610 min de lectura4 comentarios

Seis empresas eligieron a Puerto Deseado como puerto de asiento y descarga luego de que el Consejo Federal Pesquero aprobara nuevos permisos para la flota potera. La decisión podría ampliar el trabajo portuario, el procesamiento en tierra y la demanda de servicios en Santa Cruz.

Puerto Deseado sumará seis buques poteros para la próxima temporada de calamar

Puerto Deseado incorporará seis nuevos buques poteros a partir de la próxima temporada de calamar, luego de que el Consejo Federal Pesquero aprobara 18 permisos para embarcaciones de gran altura. Las empresas que optaron por operar desde la terminal santacruceña deberán descargar allí sus capturas, una definición que puede incrementar el movimiento de muelle, la actividad de las plantas y la contratación de servicios vinculados con la industria pesquera argentina.

La decisión del Consejo Federal Pesquero (CFP) abre una nueva etapa para Puerto Deseado dentro de la pesquería del calamar argentino (Illex argentinus). De los 18 permisos aprobados para reforzar la flota potera nacional, seis proyectos declararon a la terminal santacruceña como puerto de asiento operativo y de descarga. Esto significa que, en la próxima campaña, esas embarcaciones tendrán a Puerto Deseado como referencia para sus operaciones y deberán canalizar allí la descarga de la producción.

Según Fuente original, la información se basa en Puerto Deseado incorporará seis nuevos buques poteros tras la aprobación de permisos del Consejo Federal Pesquero.

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La decisión del Consejo Federal Pesquero (CFP) abre una nueva etapa para Puerto Deseado dentro de la pesquería del calamar argentino (Illex argentinus). De los 18 permisos aprobados para reforzar la flota potera nacional, seis proyectos declararon a la terminal santacruceña como puerto de asiento operativo y de descarga. Esto significa que, en la próxima campaña, esas embarcaciones tendrán a Puerto Deseado como referencia para sus operaciones y deberán canalizar allí la descarga de la producción.

.833 millones por pesca ilegal se abordó un aspecto relacionado con este tema.

La resolución fue adoptada durante una reunión del organismo federal de administración pesquera, con participación del secretario de Estado de Pesca y Acuicultura de Santa Cruz, Sergio Klimenko. Para la provincia, el resultado representa una oportunidad concreta de consolidar el papel de Puerto Deseado en una de las actividades marítimas más relevantes del país, especialmente por la capacidad del calamar para generar movimiento en los muelles, abastecer plantas y sostener empleos directos e indirectos.

Puerto Deseado sumará seis buques: Seis empresas eligieron la terminal santacruceña

Las compañías que fijaron su operatoria en Puerto Deseado son Glaciar Pesquera S.A., Pesquera Deseado S.A.U., Bentónicos de Argentina S.A., Proel Procesados y Elaborados S.A., Vuogafe S.A. y Rusbuilding S.A. La selección no solo agrega embarcaciones a la actividad pesquera local: también compromete una parte de la logística posterior a la captura, desde la descarga y la estiba hasta el traslado, la conservación y el eventual procesamiento en tierra.

En el caso de los poteros, la operación requiere una coordinación precisa entre el buque, el muelle, los servicios de descarga y la cadena de frío. El calamar puede ser congelado a bordo o derivado a instalaciones terrestres, según el esquema productivo de cada empresa. Por eso, el puerto de asiento declarado funciona como un punto relevante para organizar reparaciones, aprovisionamiento, combustible, recambio de tripulaciones y tareas de mantenimiento antes, durante y después de la campaña.

El secretario de Pesca santacruceño sostuvo, tras la reunión, que la presencia provincial en el CFP permite defender políticas orientadas a generar producción y empleo en los puertos de Santa Cruz. En ese marco, la llegada de las seis empresas fue presentada como un refuerzo para la actividad de los muelles y para el entramado industrial asociado a la pesca.

El calamar vuelve a ganar peso en la estrategia pesquera

La convocatoria del CFP para ampliar la flota potera se inscribe en una política destinada a reforzar la capacidad operativa argentina sobre el calamar. La especie tiene una importancia estratégica por su presencia en el Atlántico Sur y por la competencia que mantienen los buques nacionales con flotas extranjeras que operan en el área adyacente a la Zona Económica Exclusiva Argentina.

La ampliación de la flota no elimina los desafíos de manejo del recurso. La actividad continúa dependiendo de las decisiones de apertura y cierre, la evolución de las capturas, las condiciones oceanográficas, la disponibilidad de calamar y los controles establecidos por las autoridades. Por ese motivo, los permisos aprobados no deben interpretarse como una garantía automática de mayores desembarques, sino como una ampliación de la capacidad habilitada para participar de la próxima temporada.

La pesquería también exige planificación entre los distintos actores. Las empresas deben definir el alistamiento de los buques, la provisión de insumos y la contratación de tripulaciones, mientras que los puertos necesitan asegurar disponibilidad de sitios, equipos, personal de estiba, controles y servicios de apoyo. En una campaña concentrada en determinados períodos, cualquier demora en la descarga puede repercutir sobre la rotación de los barcos y sobre la capacidad de las plantas para recibir materia prima.

De la autorización administrativa a la operación efectiva

El punto decisivo será transformar la declaración de asiento y descarga en actividad concreta dentro de la provincia. Para que el impacto sea verificable, los buques deberán amarrar, descargar, abastecerse y utilizar servicios locales en la medida prevista por cada proyecto. La radicación formal es un paso relevante, pero el resultado económico dependerá de la continuidad de las operaciones y de la proporción de capturas que permanezca vinculada con Puerto Deseado.

La experiencia de la administración provincial muestra que las decisiones empresariales sobre un puerto no dependen exclusivamente de la disponibilidad del recurso. También pesan los costos portuarios, la previsibilidad normativa, la calidad de los servicios, la rapidez de los controles, el estado de los muelles y la existencia de capacidad industrial. En ese sentido, la incorporación de los seis poteros se relaciona con una serie de medidas que Santa Cruz viene aplicando para mejorar las condiciones de operación.

Puerto Deseado busca consolidar reglas y servicios en los muelles

En abril de 2024, la provincia abrió una mesa de trabajo con empresas, sindicatos, estibadores y autoridades para ordenar la operatoria de Puerto Deseado y avanzar en un nuevo reglamento portuario. El proceso se desarrolló en un contexto en el que los datos nacionales mostraban un crecimiento interanual de las descargas, con una mejora destacada en el calamar y la centolla. Más adelante, la caída del langostino y la pérdida de actividad de algunas plantas obligaron a diseñar medidas específicas para sostener el funcionamiento de la terminal.

Durante 2025, el Gobierno santacruceño suspendió durante cuatro meses el cobro por uso del puerto de Puerto Deseado, habilitó un sector secundario para ampliar las descargas e inició trabajos de reparación en los sitios 3 y 4. Estas acciones apuntaron a reducir restricciones operativas y a ofrecer mayor capacidad en momentos de concentración de buques.

La provincia también impulsó una estrategia para procesar merluza en Puerto Deseado y Caleta Paula, apoyada en una reserva social equivalente al 4,8% de la Captura Máxima Permisible de merluza común. De acuerdo con la información de la fuente, ese mecanismo representa unas 20.000 toneladas anuales según el volumen vigente y se encuentra garantizado para Santa Cruz hasta 2039. Su objetivo es aportar una base de abastecimiento para las plantas, sostener puestos de trabajo y fortalecer la capacidad provincial para negociar la radicación de operatorias pesqueras.

El proceso de recuperación portuaria debe leerse junto con otros antecedentes de la actividad santacruceña. En el portal las notas sobre logística portuaria y cadena de suministro permiten observar cómo los servicios disponibles en cada terminal pueden incidir en las decisiones de armadores, exportadores y plantas procesadoras.

Caleta Paula también mejora sus condiciones para recibir buques

Aunque la noticia se concentra en Puerto Deseado, la estrategia provincial incluye avances en Caleta Paula. Allí se reactivó la balanza portuaria y se incorporaron controles sobre pesaje, documentación y trazabilidad. Además, se habilitó el abastecimiento de combustible mediante camiones y se regularizó ante organismos nacionales la infraestructura de la terminal.

La certificación alcanzó el canal de acceso, los muelles, el varadero y el elevador sincrónico. Según la información difundida, ese reconocimiento técnico y legal respalda la capacidad de Caleta Paula para recibir embarcaciones de hasta 159 metros de eslora y 26.600 toneladas. En junio de 2026, las mejoras permitieron el regreso del tangonero Antonio Álvarez, que descargó 110 toneladas de langostino congelado después de más de un año sin operar en ese puerto.

Ese antecedente resulta relevante porque muestra que la infraestructura y la regularización administrativa pueden modificar la posición de una terminal frente a las empresas pesqueras. Un puerto no compite únicamente por su ubicación geográfica: también debe demostrar que cuenta con accesos confiables, controles previsibles, capacidad de abastecimiento y condiciones adecuadas para resolver las necesidades de una flota que trabaja bajo ventanas operativas estrechas.

Más movimiento para estiba, frío, transporte y procesamiento

El último corte nacional mencionado en la fuente registró 67.237 toneladas acumuladas en Puerto Deseado, con un crecimiento interanual del 46%, impulsado por calamar, merluza, langostino y centolla. En Caleta Olivia y Caleta Paula se contabilizaron 26.143 toneladas, con una mejora del 19%. Esos datos no permiten anticipar volúmenes específicos para la próxima campaña de calamar, pero sí muestran el peso que tienen las terminales santacruceñas en la actividad pesquera regional.

La llegada de seis poteros puede ampliar la demanda sobre varios eslabones. La estiba deberá organizar turnos y equipos para atender las descargas; los proveedores tendrán que responder con combustible, víveres, repuestos y servicios técnicos; y el transporte terrestre deberá coordinar el movimiento de productos congelados hacia cámaras, plantas o puntos de consolidación. También puede aumentar el trabajo de talleres navales, empresas de mantenimiento, agencias marítimas y prestadores vinculados con la documentación y el despacho.

En tierra, el efecto dependerá de la capacidad disponible para recibir y procesar las capturas. Si una parte de la producción se destina a plantas locales, la provincia podría fortalecer el empleo industrial y la generación de valor antes de la exportación. Si la operatoria se limita principalmente a la descarga y al despacho de producto congelado, el impacto se concentrará en los servicios portuarios y logísticos. La definición dependerá de los contratos, la infraestructura y las decisiones comerciales de cada empresa.

La apertura sostenida de las subáreas 15 y 16 de la pesquería de langostino en aguas nacionales también mejoró la posición de los puertos santacruceños frente a una especie de alta relevancia comercial. Sin embargo, cada recurso presenta dinámicas diferentes y no corresponde trasladar automáticamente los resultados del langostino al calamar. El desempeño de la próxima campaña estará sujeto al manejo específico de Illex argentinus y a la evolución de las capturas.

Qué deberán coordinar los puertos y las empresas antes de la campaña

La incorporación de los poteros exigirá anticipar la asignación de sitios, los cronogramas de descarga y la disponibilidad de personal. También será necesario articular los controles de captura, pesaje y trazabilidad con los requerimientos de las plantas y de los destinos comerciales. Una operación ordenada puede reducir tiempos de espera y mejorar la rotación de los buques, mientras que una infraestructura insuficiente puede generar demoras, mayores costos y desvíos hacia otras terminales.

Para los exportadores, la previsibilidad de la descarga es especialmente importante porque condiciona la programación de cámaras frigoríficas, transporte, documentación y embarque. Para los importadores y compradores internacionales, la continuidad del abastecimiento y la trazabilidad son factores vinculados con la confiabilidad del proveedor argentino. En este punto, la política portuaria y la gestión pesquera se conectan directamente con el comercio exterior.

La decisión del CFP también puede fortalecer la competencia entre puertos por captar flota y materia prima. Puerto Deseado deberá sostener las condiciones que llevaron a las seis empresas a elegirlo y demostrar que puede atender sus necesidades durante toda la campaña. Eso incluye mantener los sitios operativos, resolver reparaciones, asegurar servicios básicos y evitar cambios regulatorios que afecten la planificación empresarial.

La información original fue publicada por PESCARE, medio especializado en la actividad pesquera. El desafío para Santa Cruz será que los permisos aprobados se traduzcan en barcos efectivamente operativos, descargas realizadas en Puerto Deseado, trabajo para las cuadrillas y procesamiento de capturas dentro de la provincia. La próxima temporada permitirá medir si la decisión administrativa logra consolidarse como una mejora permanente para la industria pesquera argentina.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Cuántos buques poteros operarán desde Puerto Deseado?

Seis embarcaciones fueron asignadas a empresas que declararon a Puerto Deseado como puerto de asiento operativo y de descarga para la próxima temporada de calamar.

¿Cuántos permisos aprobó el Consejo Federal Pesquero?

El Consejo Federal Pesquero aprobó 18 nuevos permisos para embarcaciones de gran altura destinadas a reforzar la flota potera nacional.

¿Qué empresas eligieron Puerto Deseado?

Las empresas son Glaciar Pesquera S.A., Pesquera Deseado S.A.U., Bentónicos de Argentina S.A., Proel Procesados y Elaborados S.A., Vuogafe S.A. y Rusbuilding S.A.

Equipo editorial

Valentina Bianchi

61 notas10 min de lectura

Editor digitalPesca

Autor del equipo editorial de Agenda Portuaria, especializado en puertos, logística, comercio exterior y sector agroindustrial.

Seguimiento editorial

Para ampliar el contexto

Seguí la cobertura de Agenda Portuaria sobre puertos, logística, comercio exterior, campo, pesca y energía en Argentina y la región.

Conversación editorial

4 comentarios en esta nota

Sumate al debate sobre esta cobertura del sector portuario y logístico.

  1. Buena noticia para Puerto Deseado, sobre todo si la descarga se traduce en más procesamiento local y no únicamente en movimiento de barcos. Seis poteros pueden generar bastante actividad en talleres, logística y servicios, pero habrá que ver si el puerto está preparado para atenderlos sin demoras y con infraestructura suficiente durante toda la temporada.

    1. Coincidimos: el impacto más importante se verá si la mayor descarga se transforma en procesamiento y empleo local. También será clave coordinar turnos, abastecimiento, mantenimiento y logística para evitar demoras en los muelles. La incorporación de seis poteros es una oportunidad concreta, pero exige planificación e infraestructura acorde para sostener la actividad durante toda la temporada.

  2. Buena noticia para Puerto Deseado, sobre todo si el movimiento de los poteros se traduce en más trabajo real para estibadores, talleres, frigoríficos y proveedores locales. Ojalá también haya planificación para que el puerto pueda absorber la temporada sin demoras ni costos extras. ¿Se conocen las fechas estimadas de ingreso de los nuevos buques?

    1. Coincidimos: el impacto será mayor si la operatoria genera actividad sostenida en toda la cadena local y se evitan cuellos de botella. Sobre las fechas, por ahora se habla de la próxima temporada de calamar, pero no hay un cronograma público definitivo para el ingreso de cada potero. Habitualmente las entradas se coordinan según permisos, mareas y disponibilidad operativa del puerto.

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