Saltar al contenido
Última hora
Espacio publicitario
Pesca

El pesquero Kim G fue botado y se sumará a la flota artesanal de Rawson

13/10/202610 min de lectura1 comentario

Astillero De Angelis botó en Mar del Plata el BP Kim G, una embarcación construida para Twelling S.A. que operará desde el puerto de Rawson. La unidad ingresará ahora en la etapa de alistamiento, verificaciones y pruebas previas a su entrega.

El pesquero Kim G fue botado y se sumará a la flota artesanal de Rawson

El Astillero De Angelis concretó en Mar del Plata la botadura del BP Kim G, un pesquero costero construido para Twelling S.A. que tendrá como base operativa el puerto de Rawson, en Chubut. La embarcación fue diseñada para la pesca costera artesanal y, tras su puesta a flote, deberá completar el alistamiento, las verificaciones técnicas de la Prefectura Naval Argentina y las pruebas necesarias antes de incorporarse formalmente a la actividad.

La botadura del BP Kim G representa un nuevo paso para la renovación y ampliación de la flota artesanal vinculada con el puerto de Rawson. La embarcación fue construida por el Astillero De Angelis para la armadora Twelling S.A. y será destinada a las operaciones pesqueras que se desarrollan desde la costa de Chubut, en un segmento donde las condiciones de navegación, la seguridad de la tripulación y la eficiencia del trabajo a bordo resultan determinantes.

Según Fuente original, la información se basa en Astillero De Angelis botó el pesquero Kim G que se incorpora a la flota artesanal de Rawson.

En la cobertura de Milei propone sanciones para la pesca vinculada con Malvinas se abordó un aspecto relacionado con este tema.

En la cobertura de Malvinas y Sea Lion: la pesca refuerza la defensa de los recursos argentinos se abordó un aspecto relacionado con este tema.

El descenso controlado al agua se realizó en Mar del Plata con el apoyo de SPI Astilleros, que puso a disposición su infraestructura y su sistema de elevación para concretar la maniobra. La participación de distintas empresas especializadas muestra la articulación que requiere la construcción de un buque pesquero, incluso cuando se trata de una unidad de escala costera y orientada a la pesca artesanal.

Para ampliar el contexto, también puede leerse La industria argentina profundiza su caída y enfrenta una reconversión incierta.

La información original sobre la obra fue difundida por Pescare, medio especializado en la actividad pesquera marplatense. El proyecto también fue destacado en el ámbito de la Asociación Bonaerense de la Industria Naval, entidad que reúne a las tres firmas que intervinieron en distintas etapas del proceso.

pesquero Kim fue botado sumará: Un nuevo pesquero para las operaciones desde Rawson

El BP Kim G fue concebido para trabajar como pesquero costero artesanal en el litoral patagónico. Su destino operativo exige una configuración adecuada para jornadas de pesca que combinan navegación, maniobras de captura, manipulación del aparejo, acondicionamiento del producto y regreso al puerto en condiciones variables de mar y clima.

En este tipo de embarcaciones, la utilidad no depende únicamente de la potencia disponible. La distribución de los espacios de trabajo, la ubicación de los equipos, la capacidad de bodega y el comportamiento del casco influyen directamente sobre la seguridad y el rendimiento diario. Una cubierta funcional puede reducir tiempos de manipulación y facilitar las tareas de la tripulación, mientras que una disposición inadecuada puede generar movimientos innecesarios y aumentar los riesgos durante las maniobras.

La vinculación con Rawson también resulta relevante por el papel que cumple ese puerto en la actividad pesquera de Chubut. La llegada de una nueva unidad supone sumar capacidad operativa a una flota que trabaja sobre recursos sometidos a controles, temporadas, regulaciones y condiciones ambientales específicas. No implica por sí misma un aumento determinado de capturas, ya que ese resultado dependerá de la autorización correspondiente, la disponibilidad del recurso, las condiciones de cada temporada y las decisiones de la empresa armadora.

Maniobrabilidad, estabilidad y trabajo seguro

Para los armadores artesanales, la elección de un buque se relaciona con necesidades muy concretas. La maniobrabilidad permite responder con mayor precisión durante las operaciones de pesca y en las aproximaciones al puerto. La potencia debe ser suficiente para las condiciones de navegación previstas, pero también compatible con los consumos, el mantenimiento y el diseño general de la unidad.

La estabilidad constituye otro aspecto central. Una embarcación costera debe mantener un comportamiento seguro cuando se desplaza la captura, se manipulan artes de pesca o se realizan tareas sobre una cubierta que, por definición, tiene un espacio limitado. La capacidad de bodega debe guardar relación con el tamaño del buque y con su equilibrio, evitando que una mayor posibilidad de carga se transforme en una exigencia excesiva para la operación.

En ese marco, la construcción de una unidad para la pesca artesanal requiere encontrar un equilibrio entre precio, calidad, prestaciones de servicio y confiabilidad. El valor del pesquero se verifica en el trabajo cotidiano: en la facilidad para realizar las tareas, en la respuesta ante distintas condiciones de mar, en la disponibilidad técnica y en la posibilidad de sostener el mantenimiento durante toda su vida útil.

La octava construcción de Astillero De Angelis

El Kim G es la octava construcción realizada por Astillero De Angelis, una empresa familiar marplatense con más de cinco décadas de trayectoria en la industria naval. El astillero ha orientado parte de su actividad hacia proyectos destinados a empresas pesqueras que operan desde puertos patagónicos, una especialización que requiere conocer las demandas específicas de la flota costera.

Entre los antecedentes mencionados por la empresa se encuentran los pesqueros El Tata, Omar, Blas G, Mardeleva, Siempre Popo y Nuevo Wizard. A esa serie se suma ahora el Kim G, mientras continúa la construcción del BP Carlos Tomás. La continuidad de esos proyectos refleja la permanencia de encargos para unidades pesqueras de menor escala, en un contexto donde la industria naval argentina busca sostener capacidades técnicas y comerciales frente a costos elevados, plazos de obra exigentes y una demanda que puede variar según el ciclo pesquero.

El diseño y la construcción estructural del Kim G estuvieron a cargo de De Angelis. La obra no se limitó al armado del casco: también necesitó resolver los sistemas de energía, potencia y distribución eléctrica, componentes que inciden sobre la confiabilidad de los equipos y la seguridad de la navegación.

El aporte técnico de Punto Técnico y SPI Astilleros

Punto Técnico intervino en el desarrollo de los sistemas de energía, potencia y distribución eléctrica. En una embarcación pesquera, esos sistemas deben responder a las necesidades de propulsión, iluminación, comunicaciones, equipos auxiliares y herramientas vinculadas con la operación. Su diseño y montaje requieren compatibilidad entre los diferentes componentes, accesibilidad para futuras tareas de mantenimiento y criterios de protección frente al ambiente marino.

SPI Astilleros, por su parte, aportó la infraestructura necesaria para la botadura. El uso de un sistema de elevación permite controlar el descenso de la unidad y reducir los riesgos asociados a la primera entrada al agua. Esta etapa no representa la finalización total del proyecto, sino el inicio de una fase distinta, en la que el buque continúa su preparación a flote antes de ser entregado al armador.

La coordinación entre el astillero constructor, los proveedores técnicos, la infraestructura de botadura y la empresa armadora es especialmente importante en proyectos pesqueros. Cada decisión de diseño puede tener consecuencias sobre la operación, la habitabilidad, los consumos, la capacidad de mantenimiento y la seguridad de quienes trabajarán a bordo.

Qué falta antes de la incorporación a la flota

Luego de la botadura, el BP Kim G deberá atravesar tareas de alistamiento. En esa etapa se completan instalaciones, se verifican equipos, se ajustan sistemas y se revisan los elementos necesarios para que la unidad pueda operar de acuerdo con las exigencias técnicas y reglamentarias aplicables.

También deberán realizarse las verificaciones de la Prefectura Naval Argentina y las pruebas de funcionamiento correspondientes. Esos controles forman parte del proceso previo a la entrega definitiva y permiten comprobar que la embarcación responda a las condiciones de seguridad, navegación y operación previstas para su categoría.

La fuente indicó que la entrega al grupo armador está prevista antes de la temporada de pesca de langostino en aguas bajo jurisdicción de Chubut. La fecha efectiva de incorporación dependerá de la finalización de los trabajos pendientes, de los resultados de las inspecciones y de la documentación necesaria para habilitar la actividad. Por esa razón, la botadura debe entenderse como un avance relevante, pero no como el cierre administrativo y operativo del proyecto.

La referencia al langostino ubica al Kim G dentro de una cadena pesquera de gran importancia para la Patagonia, aunque la información disponible no permite anticipar volúmenes de captura, días efectivos de operación ni resultados económicos. Esos factores estarán condicionados por la normativa vigente, las autorizaciones, la dinámica del recurso y la planificación de Twelling S.A.

El vínculo entre la industria naval marplatense y la pesca chubutense

El proyecto vuelve a mostrar la conexión entre dos polos de la actividad pesquera argentina. Mar del Plata concentra una parte significativa de las capacidades de diseño, reparación y construcción naval del país, mientras que los puertos patagónicos sostienen operaciones vinculadas con recursos de alto valor comercial y con comunidades costeras que dependen de la actividad.

Para un astillero, construir una unidad destinada a Rawson implica adaptar el proyecto a un entorno operativo diferente del que puede encontrarse en otros puertos. Las condiciones de navegación patagónicas, las distancias, la disponibilidad de servicios y la organización de las campañas pesqueras deben ser consideradas desde la etapa de diseño. Esa experiencia puede fortalecer la especialización de los proveedores y generar nuevas referencias para futuros encargos.

El aporte de la industria naval no se limita al empleo directo dentro del astillero. Una obra moviliza soldadores, caldereros, electricistas, técnicos, proveedores de materiales, talleres de mecanizado, empresas de izaje y servicios de inspección. También genera actividad posterior en mantenimiento, reparaciones, abastecimiento y soporte operativo, tanto en el puerto de origen de la construcción como en la base pesquera donde trabajará la unidad.

En este sentido, la botadura puede leerse junto con el desarrollo de la industria naval argentina y sus capacidades productivas, así como con la evolución de la logística pesquera en los puertos patagónicos. La disponibilidad de embarcaciones adecuadas condiciona no solo la pesca, sino también la planificación de desembarques, el suministro de combustible, el mantenimiento y la circulación de mercadería.

Rawson deberá integrar la nueva unidad a su esquema operativo

Cuando el Kim G complete las inspecciones y sea entregado, el puerto de Rawson deberá incorporarlo a su dinámica habitual de amarre, abastecimiento, descarga y mantenimiento. La llegada de una nueva embarcación puede requerir coordinación de turnos, provisión de insumos, servicios técnicos y organización de las tareas previas y posteriores a cada salida.

Para la armadora, contar con una unidad construida específicamente para su actividad puede facilitar la planificación de las campañas y mejorar la previsibilidad de ciertas tareas. Sin embargo, el rendimiento real se evaluará durante la operación, a partir de indicadores como disponibilidad, consumo, tiempos de mantenimiento, comportamiento en navegación y adecuación de los espacios de trabajo a las necesidades de la tripulación.

En la cadena de suministro pesquera, cada día de inactividad puede alterar la programación de capturas, descargas, transporte y procesamiento. Por eso, la confiabilidad del buque y la existencia de soporte técnico resultan tan importantes como sus características iniciales. La proximidad de proveedores, la capacidad de respuesta ante fallas y el acceso a repuestos forman parte del costo operativo total, aunque no siempre sean visibles en el momento de la compra.

La botadura del BP Kim G abre ahora una etapa de pruebas y terminación. Si el cronograma previsto se cumple, la unidad podrá sumarse a la flota artesanal de Rawson antes de la próxima temporada de langostino en aguas bajo jurisdicción provincial. Su desempeño se conocerá con el trabajo diario, cuando la embarcación enfrente las exigencias concretas de la navegación, la captura y la operación portuaria en Chubut.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Qué embarcación fue botada por el Astillero De Angelis?

Se botó el BP Kim G, un pesquero costero construido para Twelling S.A. que tendrá como base operativa el puerto de Rawson, en Chubut.

¿Qué empresas participaron en la construcción y botadura?

Astillero De Angelis estuvo a cargo del diseño y la construcción estructural. Punto Técnico intervino en los sistemas de energía, potencia y distribución eléctrica, mientras que SPI Astilleros aportó la infraestructura y el sistema de elevación para la puesta a flote.

¿Cuándo comenzará a operar el BP Kim G?

Después de la botadura todavía debe completar el alistamiento, las verificaciones técnicas de la Prefectura Naval Argentina y las pruebas correspondientes. La previsión informada es entregarlo antes de la temporada de pesca de langostino en aguas bajo jurisdicción de Chubut.

Equipo editorial

Valentina Bianchi

61 notas10 min de lectura

Editor digitalPesca

Autor del equipo editorial de Agenda Portuaria, especializado en puertos, logística, comercio exterior y sector agroindustrial.

Seguimiento editorial

Para ampliar el contexto

Seguí la cobertura de Agenda Portuaria sobre puertos, logística, comercio exterior, campo, pesca y energía en Argentina y la región.

Conversación editorial

1 comentario en esta nota

Sumate al debate sobre esta cobertura del sector portuario y logístico.

  1. Lindo movimiento para la industria naval local, sobre todo porque no queda solo en la botadura: después vienen alistamiento, pruebas y puesta a punto, que también generan trabajo. Ojalá el Kim G tenga una buena campaña desde Rawson y se sigan construyendo más barcos de este tipo en astilleros argentinos.

Dejá tu comentario

Subir