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Comercio Exterior

El dólar subió en el mundo, pero quedó casi sin cambios en Argentina

29/08/202611 min de lectura0 comentarios

La tensión entre Kevin Warsh y Scott Bessent impulsó las tasas de Estados Unidos y fortaleció al dólar global. En Argentina, la cotización oficial permaneció estable, aunque el Banco Central perdió reservas por el retroceso del oro.

El dólar subió en el mundo, pero quedó casi sin cambios en Argentina

El dólar avanzó frente a las principales monedas internacionales por el efecto combinado de las declaraciones del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, y la estrategia que prepara el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent. Sin embargo, el mercado cambiario argentino atravesó una jornada de estabilidad casi absoluta: el dólar oficial terminó en $1.533,21, el blue permaneció en $1.555 y las cotizaciones financieras registraron movimientos moderados. La calma local convivió con una fuerte pérdida diaria de reservas del Banco Central, explicada principalmente por la caída del valor del oro.

La jornada cambiaria estuvo marcada por una diferencia cada vez más visible entre lo que ocurre en los mercados internacionales y la dinámica de la plaza argentina. Mientras los inversores globales reaccionaron al tono duro de Kevin Warsh durante la reunión de banqueros centrales de Jackson Hole, en Wyoming, los tipos de cambio locales permanecieron prácticamente inmóviles bajo una intervención activa del equipo económico.

Según Fuente original, la información se basa en Con choque entre Warsh y Bessent, el dólar sube en el mundo pero no se mueve en la Argentina.

En la cobertura de Milei defendió la apertura, pero el consumo y la mora exponen límites se abordó un aspecto relacionado con este tema.

El funcionario estadounidense transmitió una postura favorable a una política monetaria más exigente, en un momento en que las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos continúan en niveles elevados. Esa señal fue interpretada por los operadores como más relevante que el programa anunciado por Scott Bessent, quien prepara una compra importante de bonos del Tesoro con el objetivo de reducir los rendimientos de largo plazo.

La estrategia de Bessent comenzaría a desplegarse entre el 9 de septiembre y el 4 de noviembre. No obstante, el mercado decidió concentrarse en la señal inmediata de Warsh y elevó las tasas exigidas para distintos vencimientos de la deuda estadounidense. El rendimiento fue de 4,1% anual para los títulos a un año, 4,9% para los papeles a cinco años, 4,7% para los bonos a diez años y 5,2% para los instrumentos a treinta años.

Para ampliar el contexto, también puede leerse El Círculo Rojo financia gobiernos, pero no decide quién llega a la Presidencia.

dólar subió mundo pero quedó: La señal de la Reserva Federal fortaleció al dólar en los mercados internacionales

El aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses suele favorecer al dólar porque mejora el atractivo relativo de los activos denominados en esa moneda. En esta rueda, la divisa estadounidense subió 0,6% frente al euro y el franco suizo, mientras que avanzó 0,5% frente al real brasileño y el peso chileno.

También registró una mejora de 0,4% frente al peso mexicano, el yen japonés y la libra esterlina. Contra el yuan chino, la suba fue más limitada y alcanzó 0,1%. El movimiento mostró que los inversores priorizaron la posibilidad de que las tasas permanezcan altas durante más tiempo antes que la futura intervención del Tesoro norteamericano en el mercado de bonos.

La discusión entre Warsh y Bessent tiene consecuencias que exceden a Wall Street. Las tasas de referencia de Estados Unidos influyen en el costo de financiamiento de gobiernos, empresas y bancos de todo el mundo. Cuando el rendimiento de los bonos norteamericanos aumenta, los capitales suelen exigir una rentabilidad mayor para invertir en mercados emergentes, lo que puede presionar sobre sus monedas, sus acciones y sus títulos de deuda.

Por qué la intervención prevista por Bessent todavía no cambió las expectativas

La compra de bonos anunciada por el secretario del Tesoro busca reducir las tasas largas, es decir, los rendimientos asociados a los vencimientos más extensos. Si el programa logra concretarse y tiene la magnitud esperada por el mercado, podría aliviar el costo de financiamiento internacional. Sin embargo, los inversores todavía no conocen plenamente su alcance, el ritmo de ejecución ni la respuesta que tendrá la Reserva Federal.

Por ese motivo, la reacción dominante se produjo a partir de la declaración conocida durante la jornada. La suba de los rendimientos reflejó una preferencia por los datos y las señales presentes, en lugar de anticipar el resultado de una operación que todavía no comenzó.

Argentina mantuvo una calma cambiaria pese a la mayor demanda de dólares

En el mercado argentino, la cotización oficial bajó apenas un centavo y cerró en $1.533,21. El dólar blue se mantuvo en $1.555, mientras que el Senebi avanzó $1,02 hasta $1.541,75. En las cotizaciones financieras, el dólar MEP subió $3,05 y terminó en $1.539,31, mientras que el contado con liquidación retrocedió $9,05 hasta $1.608,15.

Con esos valores, la brecha entre el dólar oficial y el blue quedó cerca del 1%. En cambio, la diferencia entre el contado con liquidación y el tipo de cambio mayorista se ubicó en torno del 6%. La distancia entre las distintas referencias continuó siendo acotada en comparación con períodos de mayor tensión cambiaria, aunque el CCL mantuvo un valor claramente superior al oficial.

La estabilidad se produjo pese a que los argentinos incrementaron sus compras de dólares para atesoramiento. Según los datos citados en la información de base, durante un mes se adquirieron aproximadamente US$3.000 millones y cerca de un tercio de ese monto habría quedado fuera del sistema financiero, en efectivo o en tenencias de resguardo personal.

El comportamiento fue asociado a la incertidumbre política derivada del inicio anticipado de la campaña electoral. Sin embargo, la demanda no alcanzó para provocar un salto de las cotizaciones, debido a la intervención oficial y a la disponibilidad de divisas vinculada con las exportaciones.

El Banco Central compró dólares, pero perdió reservas por la caída del oro

El Banco Central compró US$82 millones en el mercado cambiario local. A pesar de ese resultado positivo en la rueda, las reservas internacionales disminuyeron en US$1.069 millones al finalizar el día. La explicación principal estuvo en la caída del precio del oro, que integra los activos internacionales de la autoridad monetaria.

El descenso del metal precioso estuvo relacionado con la suba de las tasas estadounidenses. Cuando los bonos del Tesoro ofrecen mayores rendimientos, los activos que no pagan intereses, como el oro, pueden perder atractivo para los inversores. Esa relación no implica necesariamente una venta física de las tenencias, sino una reducción en su valuación contable y financiera.

La diferencia entre la compra de dólares y la variación total de reservas es relevante para interpretar la situación. El resultado diario del mercado cambiario no refleja por sí solo todos los movimientos que afectan el stock internacional del Banco Central. La valuación de oro, títulos, monedas y otros activos puede modificar el balance incluso cuando la entidad adquiere divisas durante la jornada.

Para el comercio exterior argentino, la disponibilidad de reservas sigue siendo un indicador observado por exportadores, importadores, bancos y empresas que deben planificar pagos internacionales. Una mayor estabilidad del tipo de cambio facilita la programación de operaciones, aunque las variaciones en los activos externos pueden influir sobre la percepción de solvencia y capacidad de intervención futura.

La abundancia de dólares comerciales ayudó a sostener el mercado local

La información señala que el frente exportador conserva una posición favorable debido a buenos precios para varios de los productos que vende la Argentina al exterior. Esa corriente de divisas contribuye a mantener abastecido el mercado cambiario y reduce la presión inmediata sobre el tipo de cambio, aun cuando crece la demanda de moneda extranjera para ahorro.

La relación entre exportaciones y mercado cambiario es especialmente importante para sectores como el agro, la energía, la minería y la industria. Los ingresos provenientes de ventas externas permiten ampliar la oferta de dólares, mientras que las importaciones, el pago de servicios y las obligaciones financieras generan demanda. El equilibrio entre esos flujos incide sobre la cotización, las reservas y las condiciones de acceso al mercado.

En este contexto, puede consultarse el análisis sobre la evolución del comercio exterior argentino y también la información relacionada con costos logísticos y transporte internacional, dos variables que condicionan la competitividad de las exportaciones.

Los bancos operaron con liquidez después de la licitación de deuda

El mercado de pesos se mantuvo tranquilo luego de la licitación de deuda realizada el día anterior. En esa operación, el Ministerio de Economía liberó $700.000 millones, una inyección que contribuyó a mejorar la liquidez disponible en el sistema financiero.

Las tasas de los plazos fijos tuvieron una variación limitada. Para depósitos de menor tamaño, la tasa promedio permaneció en 20,3% anual, con referencias cercanas al 16% en bancos grandes y al 24% en entidades de menor tamaño. En colocaciones de mayor volumen, la tasa pasó de 28,2% a 28,3% anual.

La estabilidad de los depósitos y la abundancia de pesos ayudan a explicar por qué la demanda de dólares no provocó una suba significativa. Sin embargo, las tasas nominales deben evaluarse junto con la inflación esperada, la liquidez disponible y el horizonte de permanencia de los fondos. Para empresas exportadoras e importadoras, esas condiciones también influyen en la decisión de financiar inventarios, anticipar pagos o mantener saldos en moneda local.

Bonos y acciones reflejaron el aumento del riesgo internacional

Los bonos estadounidenses afectados por el incremento de sus rendimientos presionaron sobre los mercados globales. En Nueva York, el índice Dow Jones y el S&P 500 retrocedieron 0,2%, mientras que el Nasdaq cayó 0,5%. La Bolsa de San Pablo subió 0,3% y la Bolsa mexicana bajó 0,5%.

En Argentina, los bonos soberanos avanzaron más de 0,1% con un volumen elevado, aunque el riesgo país aumentó tres unidades y llegó a 512 puntos básicos. La suba fue vinculada a modificaciones en la base de cálculo del índice EMBI, por lo que no necesariamente representa un deterioro equivalente en todos los precios de los títulos argentinos.

La Bolsa de Buenos Aires operó $48.651 millones en acciones y $287.353 millones en Cedears, pero el índice local descendió 0,7%. Entre las acciones argentinas que cotizan en Nueva York, Bioceres y Mercado Libre registraron subas de entre 1% y 2%. En sentido contrario, IRSA, Galicia, Cresud, TGS, Central Puerto, Edenor, Macro y Supervielle retrocedieron entre 1% y 2%.

La sensibilidad de estos activos frente a las tasas internacionales resulta relevante para las compañías vinculadas con infraestructura, energía, agroindustria y servicios públicos. Un escenario global de financiamiento más caro puede modificar las valuaciones, encarecer nuevas emisiones y reducir el apetito por activos de mercados emergentes.

Granos, energía y metales siguieron caminos diferentes

En el mercado de materias primas, el petróleo retrocedió 0,4% y los metales preciosos registraron una caída pronunciada. Los metales básicos tuvieron un comportamiento mixto. En Chicago, el trigo mostró una suba importante, la soja avanzó con firmeza y el maíz operó con mayor tranquilidad.

En Rosario, el maíz subió levemente y el sorgo bajó. Estos movimientos pueden incidir en las decisiones de comercialización, almacenamiento y transporte de las cadenas agroindustriales, aunque una sola rueda no alcanza para establecer una tendencia de precios. Los exportadores deben considerar además los costos portuarios, los fletes, la disponibilidad de bodegas y las condiciones de los mercados de destino.

El bitcoin también sufrió una baja significativa, de 3,3%, mientras que el resto de las criptomonedas presentó un comportamiento mixto. La caída reflejó el clima de mayor aversión al riesgo que acompañó el fortalecimiento del dólar y la suba de los rendimientos estadounidenses.

Qué deben seguir exportadores e importadores ante un dólar estable

La estabilidad de las cotizaciones locales ofrece previsibilidad inmediata para registrar operaciones, calcular costos de importación y estimar ingresos por exportaciones. No obstante, esa calma depende de varios factores: la intervención del Banco Central, la liquidación del sector exportador, la demanda de ahorro, la evolución electoral y las condiciones financieras internacionales.

Para los exportadores, un dólar oficial casi sin cambios facilita la planificación de cobranzas, pero también vuelve relevante el momento de liquidar divisas y la evolución de los precios internacionales. Para los importadores, la brecha reducida entre algunas referencias disminuye ciertas distorsiones, aunque el contado con liquidación más elevado puede afectar operaciones que requieran acceso a mecanismos financieros alternativos.

En la logística internacional, las tasas estadounidenses también importan porque inciden sobre el costo del crédito comercial, el financiamiento de inventarios y el valor del capital de trabajo. Una suba persistente de los rendimientos puede trasladarse gradualmente a préstamos para empresas, seguros, contratos de transporte y operaciones de comercio exterior, aun cuando el tipo de cambio argentino permanezca estable durante algunas jornadas.

La jornada dejó así dos señales simultáneas. En el exterior, el dólar ganó terreno y los mercados ajustaron sus expectativas ante una Reserva Federal percibida como más dura. En Argentina, la intervención oficial, el ingreso de divisas comerciales y la liquidez bancaria contuvieron las cotizaciones, aunque la pérdida de reservas por la baja del oro mostró que la estabilidad cambiaria no depende únicamente de las compras o ventas de dólares realizadas en el mercado.

La evolución de las tasas de Estados Unidos, el comienzo del programa de compra de bonos anunciado por Bessent y el comportamiento de las exportaciones argentinas serán factores decisivos para determinar si esta calma se sostiene o si aparecen nuevas presiones sobre el mercado cambiario, las reservas y el costo de financiamiento de la cadena productiva.

Fuente original: El Economista.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Por qué subió el dólar en el mundo?

El dólar se fortaleció porque los inversores interpretaron que la Reserva Federal de Estados Unidos podría sostener una política monetaria exigente. Esa expectativa elevó los rendimientos de los bonos del Tesoro y aumentó el atractivo de la moneda estadounidense.

¿Qué pasó con el dólar oficial en Argentina?

El dólar oficial cerró en $1.533,21, con una baja de apenas un centavo. El blue se mantuvo en $1.555, mientras que el MEP subió a $1.539,31 y el contado con liquidación bajó a $1.608,15.

¿Cómo pudo el Banco Central perder reservas si compró dólares?

El Banco Central compró US$82 millones en el mercado local, pero las reservas cayeron US$1.069 millones. La principal causa fue la disminución del valor del oro, afectado por la suba de las tasas estadounidenses.

Equipo editorial

Luciano Peralta

55 notas11 min de lectura

Editor digitalComercio Exterior

Autor del equipo editorial de Agenda Portuaria, especializado en puertos, logística, comercio exterior y sector agroindustrial.

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