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Ambiente y Energía

Vaca Muerta y la brecha digital: inversiones por USD 25.000 millones frente

25/06/20269 min de lectura0 comentarios

Mientras se proyectan mega centros de datos en Neuquén impulsados por OpenAI y Tesla, el transporte de cargas argentino apenas alcanza un 4,2% de uso de inteligencia artificial según el IDT 2026.

Vaca Muerta y la brecha digital: inversiones por USD 25.000 millones frente a un

En Neuquén se anuncia el mayor centro de datos de inteligencia artificial de América Latina, una inversión estimada en USD 25.000 millones bajo el nombre de Stargate Argentina. Sin embargo, en el mismo territorio donde se prepara esa infraestructura energética y tecnológica, el transporte de cargas local revela un bajo nivel de digitalización: solo el 4,2% de las empresas emplea inteligencia artificial en su operación cotidiana.

La noticia de que OpenAI y Sur Energy proyectan en Neuquén un centro de cómputo de 500 megavatios reavivó el debate sobre el rumbo del desarrollo tecnológico argentino. La inversión, que podría alcanzar entre USD 20.000 y 25.000 millones, situaría a Stargate Argentina como la mayor iniciativa privada del país en materia de infraestructura digital y energética. Sin embargo, esa magnitud contrasta con el escaso grado de adopción tecnológica en uno de los sectores logísticos más estratégicos: el transporte de cargas.

Según Fuente original, la información se basa en La paradoja de la IA en Vaca Muerta: USD 25.000 millones de inversión y 4,2% de adopción en transporte.

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Vaca Muerta brecha digital: Una inversión sin precedentes en el corazón energético de la Patagonia

El proyecto Stargate Argentina nació en 2025 tras la firma de una carta de intención entre OpenAI y Sur Energy, empresa fundada por Emiliano Kargieman. La iniciativa prevé instalar el centro de datos en el departamento de Confluencia, Neuquén, aprovechando la disponibilidad energética de la zona y su cercanía al río Limay. Sur Energy se encargaría de desarrollar la infraestructura eléctrica, mientras que OpenAI compraría la totalidad de la capacidad de cómputo una vez en funcionamiento.

El abastecimiento energético sería provisto por compañías de peso en el sector: Central Puerto, operadora de la represa Piedra del Águila, y Genneia, principal generadora de energías renovables del país. Ambas han firmado memorandos de entendimiento para garantizar el suministro. La fase inicial, estimada en entre USD 7.000 y 10.000 millones, se proyecta para 2027, aunque aún no posee confirmación oficial ni resolución ministerial. La ubicación definitiva continúa en evaluación, con alternativas dentro de la provincia.

Entre la ambición tecnológica y la falta de definiciones

Ocho meses después del anuncio, el proyecto sigue en etapa de intención. El Ministerio de Economía reconoció que no existe resolución formal que autorice la inversión. Esta indefinición genera incertidumbre sobre el calendario de obras y sobre el vínculo entre la infraestructura de inteligencia artificial y la economía real argentina.

Mientras tanto, se analiza una segunda iniciativa en Neuquén: Tesla y YPF Luz estudian la posibilidad de construir otro centro de datos alimentado con gas de Vaca Muerta. Según trascendió, la automotriz estadounidense aportaría la infraestructura de cómputo, mientras que la energética argentina garantizaría el abastecimiento eléctrico. Ninguna de las dos partes ha firmado todavía un acuerdo definitivo, aunque se espera el arribo de una delegación de Tesla al país durante julio para continuar las negociaciones.

Ambos proyectos comparten un desafío estructural: la disponibilidad del gas neuquino. La producción actual de la cuenca está cercana a su límite de evacuación, y aún se discute cuánto del recurso podrá destinarse al consumo interno, a la exportación de GNL o al funcionamiento de estos nuevos centros de datos. La decisión no es menor, ya que impactará en la planificación energética nacional y en la capacidad de generación de divisas.

Un transporte de cargas con baja digitalización

En el otro extremo del espectro, el Índice de Digitalización del Transporte (IDT) 2026 ofrece una radiografía menos favorable. Elaborado por Avancargo sobre 378 empresas del sector, el informe muestra que el 56,6% de las firmas no utiliza inteligencia artificial en ninguna instancia de su operación y que solo un 4,2% la ha integrado plenamente a su gestión diaria. El resto se mantiene en fases iniciales, con pruebas o herramientas aisladas sin conexión sistémica.

El dato más revelador es que el 86,5% de las empresas aún coordina viajes por teléfono, planillas o mensajería instantánea, mientras solo el 13,5% opera mediante un sistema de gestión de transporte (TMS). Esta realidad explica por qué los algoritmos no logran incorporarse: la base de datos operativa necesaria todavía no existe o está fragmentada.

Diego Bertezzolo, CEO de Avancargo, señaló que la inteligencia artificial en logística no comienza con algoritmos, sino con la captura y organización digital de la información. Sin registros precisos sobre costos, tiempos y disponibilidad, ninguna tecnología puede ofrecer mejoras sustanciales.

Una paradoja entre la infraestructura de cómputo y la operación logística

La brecha entre los gigavatios de cómputo proyectados para Vaca Muerta y la escasa digitalización del transporte local refleja un contraste estructural. Mientras OpenAI y Tesla evalúan inversiones multimillonarias para exportar capacidad de procesamiento a clientes internacionales, las empresas de transporte argentinas todavía afrontan altos niveles de ineficiencia en la coordinación de cargas y viajes vacíos.

El IDT 2026 revela además que el análisis de costos por viaje es el proceso que más ahorro podría generar si se automatizara, pero es uno de los menos digitalizados. Apenas un 22,2% de las compañías identifica esa automatización como prioritaria, pese a que la mayoría reconoce la necesidad de mejorar la rentabilidad de cada trayecto.

La mirada del comercio exterior y la logística portuaria

El patrón de baja adopción tecnológica se repite en otros tramos de la cadena de comercio exterior. A nivel global, la Digital Container Shipping Association (DCSA) estima que solo el 11% de los embarques utiliza conocimiento de carga electrónico (eBL), muy lejos del objetivo del 100% para 2030. En Argentina, la Dirección General de Aduanas recién inicia pruebas piloto de cruce digital de información y planea implementar un sistema de turnos en línea aún no disponible.

Esta situación tiene consecuencias directas para el movimiento de cargas y la eficiencia en puertos argentinos. La falta de integración digital limita la trazabilidad, encarece la operatoria y retrasa la rotación de contenedores. En contextos de congestión estacional, incluso pequeñas demoras pueden multiplicar los costos de almacenamiento y flete.

La Hidrovía Paraná-Paraguay, eje del comercio fluvial nacional, también necesita avanzar en digitalización. Los sistemas de monitoreo de tráfico y las herramientas de despacho electrónico todavía dependen de registros manuales o planillas locales, lo que dificulta la coordinación entre terminales y aduanas. Si se concretaran proyectos como Stargate o el data center de Tesla, la disponibilidad de infraestructura informática podría ser una ventaja competitiva, pero solo si se aplicara efectivamente a la gestión logística nacional.

Regulación y políticas pendientes

Ni el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) ni la versión reforzada que discute el Congreso establecen obligaciones de transferencia tecnológica o de uso compartido de capacidad de cómputo. Tampoco se han definido mecanismos de capacitación o beneficios específicos para empresas locales que pretendan conectar sus operaciones a esos centros de datos.

En este contexto, la gran incógnita es si la Argentina logrará vincular la infraestructura de inteligencia artificial con su sistema productivo. La inversión extranjera directa puede generar empleo y demanda de servicios en etapa de construcción, pero su impacto duradero dependerá de la articulación con el tejido industrial y logístico nacional.

Posibles efectos logísticos y energéticos para la región patagónica

De concretarse, un centro de cómputo de 500 MW requerirá una red eléctrica robusta, líneas de transmisión de alta tensión y obras de refuerzo en rutas y ductos de gas. Esto podría generar un impulso para proveedores de transporte de cargas pesadas, empresas constructoras y operadores logísticos radicados en el norte neuquino. También implicará nuevos desafíos en la cadena de suministro de energía, ya que buena parte del gas disponible deberá destinarse a sostener el funcionamiento continuo del data center.

Por otro lado, la construcción y operación del complejo demandará miles de toneladas de equipos, transformadores y componentes importados que deberán llegar por puerto. Las terminales marítimas y fluviales del sur bonaerense y de Bahía Blanca podrían convertirse en puntos clave para recibir los materiales e insumos tecnológicos del proyecto. Este movimiento generaría oportunidades de empleo local y requeriría planificación coordinada entre autoridades portuarias, concesionarios y transportistas carreteros.

Desafíos para integrar energía, tecnología y logística

El caso Stargate sintetiza una tensión estructural: la Argentina puede atraer inversiones energéticas y tecnológicas de magnitud, pero todavía no logra traducirlas en modernización de su estructura logística. Sin políticas que vinculen ambos planos, el país corre el riesgo de convertirse en exportador de capacidad de cómputo y consumidor rezagado de su propia tecnología.

La oportunidad de Neuquén radica en conectar la infraestructura energética de Vaca Muerta con la eficiencia operativa del transporte interno. Si el sector logra aprovechar esa sinergia, podría reducir costos, mejorar la trazabilidad de cargas y fortalecer su posición en el comercio exterior regional.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Qué empresas impulsan el proyecto Stargate en Neuquén?

OpenAI y Sur Energy son las impulsoras principales, con apoyo de Central Puerto y Genneia para el suministro energético.

¿Qué monto de inversión se estima para el proyecto?

Entre USD 20.000 y 25.000 millones, según versiones difundidas por el sector energético.

¿Cuál es la adopción actual de IA en el transporte de cargas argentino?

El 4,2% de las empresas la tiene integrada a sus operaciones, de acuerdo al IDT 2026.

Equipo editorial

Eugenia Suárez

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Editor digitalAmbiente y Energía

Autor del equipo editorial de Agenda Portuaria, especializado en puertos, logística, comercio exterior y sector agroindustrial.

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